Noticias Destacadas SPV Sevilla


5 de septiembre de 2022

Grupo Control realizará el servicio de vigilancia para las estaciones de ADIF en la zona sur y noroeste de España

La empresa de seguridad andaluza estará presente en las estaciones, edificios e infraestructuras de esta entidad pública en un total de 20 provincias

Grupo Control prestará los servicios de seguridad y vigilancia para la empresa pública ADIF en la zona noroeste y sur de España. Más de 550 vigilantes de la empresa andaluza trabajarán en 20 provincias repartidas en las comunidades de Andalucía, Castilla y León, Galicia y Asturias, una adjudicación por importe de 53.154.500 €.

Las funciones a desempeñar por el personal de Grupo Control serán las definidas en la Ley de Seguridad Privada y Normas de desarrollo, así como en el Convenio Colectivo aplicable. Las funciones específicas se concretarán, en cada caso, con la exigencia del cumplimento de los procedimientos establecidos por ADIF para operativas concretas: controles de acceso, controles de seguridad, Planes de Protección Específicos en infraestructuras críticas, etc.) y con los procedimientos específicos (órdenes de servicio) de cada puesto (Estaciones, centros logísticos, red ferroviaria, centros de regulación de tráfico, edificios corporativos, etc.)

Los Vigilantes de Seguridad de Grupo Control deberán tener conocimiento para prestar estos servicios de los Planes de Autoprotección y Plan de Actuación ante situaciones de emergencia de ADIF y el personal que preste el servicio de control de equipajes mediante equipos de exploración radioscópica están acreditados para el uso de estos equipos. Los trabajadores que prestan servicio en Estaciones de viajeros han recibido formación específica en DESA (desfibriladores), y los que realizan su servicio en patrullas móviles han superado las pruebas de aptitud física para vigilantes de seguridad en los últimos dos años. Grupo Control es una empresa experimentada en seguridad privada que cuenta con más de 35 años de experiencia y una plantilla superior a los 5.000 trabajadores que operan en toda España.

Dos agresiones a vigilantes de seguridad de centros de salud en solo 48 horas en Granada

CCOO pide reforzar la plantilla por falta de personal para cuidar a los trabajadores y usuarios tras los sucesos acontecidos en La Chana y en el antiguo Clínico de la capital.

El sindicato CCOO Hábitat de Granada ha denunciado este lunes una agresión hacia un trabajador del servicio de seguridad en el antiguo Clínico de la capital granadina por un usuario, tras lo que tuvo que ser atendido de "numerosas heridas", y ha pedido un refuerzo "urgente" del personal para evitar sucesos como este.

Según ha informado en una nota de prensa CCOO, el suceso tuvo lugar el pasado 27 de agosto, dándose la circunstancia de que se trata de "la segunda agresión que se produce, en un centro sanitario de Granada, en tan sólo 48 horas". En este sentido, el sindicato denunció la pasada semana la agresión sufrida por un médico en el centro de salud de La Chana durante el servicio de urgencias, tras lo que tuvo lugar una concentración de condena con directivos y personal sanitario.

CCOO del Hábitat de Granada ha condenado este tipo de agresiones y ha reclamado a la Junta "un incremento urgente de la seguridad en los centros hospitalarios" y de salud para "cuidar tanto a sus trabajadores" como a las personas usuarias. Conforme a lo que ha explicado el responsable de Seguridad Privada de CCOO Granada, Antonio Sánchez Camacho, la situación que vienen padeciendo los vigilantes de seguridad en los centros hospitalarios de la provincia se "encuentra al límite debido a la falta de personal.

Desde las autoridades sanitarias, según ha explicado el responsable sindical, "se ha favorecido la contratación de personal auxiliar", con la finalidad de "ahorrar costes, ya que estos trabajadores soportan peores condiciones laborales y entre sus funciones no se encuentran las propias del personal de seguridad a nivel de intervención". En otros casos, la función de vigilancia recae sobre "sistemas automatizados que de poco sirven si no cuentan con un personal de apoyo con capacidad de intervención que solvente los problemas detectados". En este contexto, "han sido los trabajadores de seguridad de estos centros los que nos han alertado de la escalada de incidentes que han producido el incremento de las intervenciones de los vigilantes y los requerimientos de estos a las Fuerzas de Seguridad del Estado, al estar desbordados", ha concluido Sánchez Camacho.

4 de septiembre de 2022

Dos trabajos para llegar a fin de mes: "Haciendo 40 horas no te da para vivir"

El pluriempleo crece hasta alcanzar los niveles de 2008. La gran mayoría es forzoso y fruto de verse obligado a compaginar varios contratos precarios para tener un sueldo decente

El año pasado Kike Canet llegó a tener once pagadores para, entre todos, ganar un sueldo decente. Es vigilante privado y habitualmente trabaja cinco horas por las mañanas en una oficina de Labora. Es lo más fijo que tiene. En las tardes gira una ruleta en la que no sabe bien ni donde ni para qué empresa del sector trabajará. Puede ser un festival de música, un concierto, un partido del Villarreal, una empresa privada, una residencia para personas con trastornos mentales o uno detrás de otro a cualquier hora. Cada mes trabaja, por lo menos, dos fines de semana.

Inestabilidad. Aunque en su caso, parcialmente elegida. Tiene un hijo de 13 años con el que vive semana sí, semana no. Así que le viene bien tener algunas tardes libres. La semana que el niño no está, aprovecha y hace todas las horas que puede. Por otra parte, reconoce que los sueldos que marca el convenio de la seguridad privada no dan para vivir: "Haciendo 40 horas no te da para pagar la vida. Si tienes alquiler, un niño, gasolina, que ahora está al doble de precio, y gastos que pagar, nuestro salario base no te da para mantenerte", explica Canet.

Él es uno de los alrededor de 67.000 valencianos y valencianas que tienen un segundo empleo, según estimaciones de los grandes sindicatos en base a los datos de la Seguridad Social. Son en torno a 31.800 hombres y 33.200 mujeres. A nivel estatal, los datos ya son comparables a los del año 2008, después de varios cursos de subidas. El pluriempleo está volviendo, si es que alguna vez se fue.

2 de septiembre de 2022

Los sindicatos de la seguridad privada inician la negociación del convenio colectivo que afectara a más de 100.000 personas

Las asociaciones empresariales APROSER y ASECOPS y los sindicatos UGT, CCOO, USO, ELA y CIG constituyen la mesa negociadora del próximo convenio de seguridad privada que marcará las condiciones del sector en el territorio nacional.

UGT como sindicato mayoritario del sector inicia la negociación del convenio enmarcada en la campaña SALARIO o CONFLICTO, cuyo elemento fundamental se centra en la necesidad de subir los salarios así como establecer cláusulas de no pérdida de poder adquisitivo ante la situación de inflación que concurre en el país.

UGT viene advirtiendo del necesario cambio de modelo en la forma de contratar este tipo de servicios por parte del cliente público y privado. Contrataciones realizadas sistemáticamente a precios bajos que, a su vez, no incorporan ningún o escasos elementos de valor añadido. Las propias administraciones públicas así como el cliente privado con la complicidad de cada vez un número más mayoritario de empresas de seguridad, establecen un sector donde las personas trabajadoras pagan las consecuencias de la perversidad de un sistema que durante los últimos años ha sufrido cierres de empresas por su mala praxis dejando a un número importante de vigilantes en situaciones laborales críticas.

Esta situación que debemos seguir insistiendo en revertir unida a la incertidumbre del país no debe servir a las empresas para no afrontar una negociación colectiva donde se incrementen los salarios y se establezcan entre otros aspectos cláusulas de salvaguarda ante la inflación. Elementos, entre otros, troncales en esta negociación y fundamentales para UGT. Un sector declarado esencial durante la pandemia y situado en espacios donde ejercen un papel fundamental para la protección de instalaciones así como de la propia ciudadanía merece una mayor sensibilidad por parte de empresas y clientes que deben verse contemplada en el aumento de sus salarios y condiciones laborales de futuro.

Pablo Nieto, el vigilante de seguridad de Santiago que logró salvar una vida

La valentía del vigilante de seguridad Pablo Nieto ha sido este viernes reconocida en el Pazo de Fonseca de Santiago, después de que el pasado lunes este trabajador salvara la vida a un hombre que se estaba autolesionando con unas tijeras. Su rápida reacción evitó que todo acabara en tragedia.

Todo ocurrió el pasado lunes, sobre las 8:00 horas, momento en el que los vigilantes de seguridad de la Universidad llegan al pazo de Fonseca. Sin embargo, Nieto había acudido antes, pues estaba contratado por la dirección de la exposición que alberga el palacio, dedicada a los gremios de la plata y el azabache en la ciudad de Santiago. Nieto relata que cuando abrieron las puertas no había "absolutamente nadie" en la calle, algo que le sorprendió, pues normalmente a esas horas ya suele haber peregrinos, turistas y vecinos por la ciudad.

Aproximadamente tres minutos después, el vigilante vio a una persona frente al Pazo, junto a una casa, con los pantalones bajados. Su primera reacción fue "llamarle la atención", ya que pensaba que este hombre estaba orinando en la calle. "Conforme me fui acercando a él le vi que estaba ensangrentado y que se estaba autolesionando con unas tijeras a la altura del cuello", cuenta Nieto, que tras ver lo que ocurría gritó para que se detuviera, sin éxito. "No reaccionó en ningún momento. Tuve la gran suerte de que alejó un poco la mano derecha del cuello, donde tenía las tijeras, y le di con la defensa en la muñeca y se le cayeron al suelo", explica el vigilante de seguridad.

Nieto afirma que esta persona se quedó "paralizada" y que en ningún momento mostró violencia hacia terceros, porque toda su "rabia" iba dirigida a sí mismo. Fue entonces cuando un peregrino que pasaba por la calle se identificó como enfermero y le prestó los primeros auxilios, para contener la hemorragia de las heridas. "Esperamos a que vinieran los servicios de emergencia. En ese momento a nosotros se nos volvió eterno, pero la verdad que vinieron rapidísimo".

La reacción de Nieto, que evitó que la historia acabara en tragedia, ha sido motivo este viernes de un pequeño homenaje por parte de la asociación de artesanos y comerciantes Ourives de Compostela, que organiza la exposición que alberga el Pazo de Fonseca. Allí mismo, su presidente, Arturo Ouro ha expresado su reconocimiento por la "valentía" y la "fuerza y las agallas" de Nieto, al enfrentarse a "una situación muy compleja", para la que "no todos estamos preparados".

Por su parte, Pablo Nieto se ha mostrado alegre, aunque ha señalado a Efe que este tipo de homenajes "deberían darse más a menudo y no esperar a que surjan estas situaciones". "Creo que de cara a la sociedad debería dignificarse un poco más nuestro trabajo. No somos porteros de discoteca, no somos seguratas, somos vigilantes de seguridad. Prestamos un servicio privado, pero muchas veces damos un servicio público de auxilio y socorro", ha señalado.

Nieto, que lleva 12 años trabajando como vigilante se seguridad, comenzó su servicio en Fonseca el pasado mes de julio, con la inauguración de "O esplendor do Camiño. Oito séculos de pratería e acibeches en Compostela", una muestra que expone al público alrededor de cien piezas de entre los siglos XIII y XX elaboradas en plata y azabache.

Una vida salvada gracias a la rápida actuación de un vigilante de seguridad en Santiago


El arranque de la jornada expositiva de O esplendor do Camiño del pasado lunes estuvo marcado por el auxilio que Pablo Nieto, vigilante de seguridad de esta muestra expuesta en el Pazo de Fonseca, corrió a proporcionarle a un hombre que se estaba causando autolesiones con unas tijeras en las proximidades de la entrada del edificio.

Afortunadamente, gracias a la ayuda de uno de sus compañeros y a la asistencia de los presentes, rápidamente se pudo dar parte a los servicios de emergencias, que no tardaron en llegar para trasladar al herido, una vez hubo soltado las tijeras, sin que hubiera que lamentar lesiones del resto de presentes. A las 11.00 horas de hoy tendrá lugar en Fonseca un acto de reconocimiento público a Pablo a cargo de Ourives de Compostela, entidad organizadora de la muestra expuesta en el pazo.

Sucedió a las ocho de la mañana, hora a la que llegan a Fonseca los vigilantes de seguridad de la Universidade. Sin embargo, explica el presidente de Ourives de Compostela, Lisardo Núñez, aquellos que responden ante la dirección de la propia exposición ya estaban en el lugar con anterioridad, caso de Pablo Nieto. Cuando llegaron los guardias de la USC, Pablo se asomó por la puerta y fue entonces cuando vio a un hombre, al otro lado de la plaza, que se encontraba con los pantalones bajados mientras, aparentemente, orinaba en la esquina de la rúa. Nieto se acercó a él, con intención de darle una llamada de atención, y al aproximarse se percató de que lo que estaba haciendo era infligirse cortes en diferentes partes de su cuerpo con unas grandes tijeras, explica Lisardo Núñez, mientras un reguero de sangre emanaba de sus heridas.

Pablo le pidió en repetidas ocasiones que soltase la tijera pero, dado que el hombre se limitó a ignorarlo mientras continuaba causándose heridas, el guardia se vio en la necesidad de responder con presteza y optó por darle un toque en la muñeca para que la dejase caer, acto frente al cual no opuso resistencia. Mientras tanto, David Brea, compañero de Pablo, corría hacia el Obradoiro para avisar a los agentes policiales que allí se encontraban, así como al servicio de emergencias sanitarias. Frente a Fonseca, un peregrino que pasaba por el lugar anunció ser enfermero y cuidó del herido, que aún sangraba con intensidad, hasta que una ambulancia lo trasladó a un centro hospitalario sin que nadie más recibiera daños. Tras realizársele análisis, el hombre no dio positivo en sustancias, por lo que una de las hipótesis es que sufriese alguna clase de brote psicótico, apunta Lisardo.

Asimismo, Núñez destaca el hecho de que Pablo actuó no por obligación, pues no se trataba de un caso bajo la jurisdicción de los vigilantes de la muestra, sino de motu propio ante la urgencia de ayuda por parte de esta persona. Algo que suponía un riesgo para él por la incerteza de cómo respondería el hombre o de que portase algún otro arma u objeto peligroso; caso que, por suerte, resultó no darse.

LUGO: Denuncian la agresión a dos vigilantes de seguridad del HULA

UGT informó que uno de los trabajadores tuvo que coger una baja y el otro sufrió heridas de cristal en un ojo.

La UGT denunció la agresión a dos vigilantes de seguridad del HULA. Según el sindicado, sucedió cuando acudieron a la unidad de psiquiatría requeridos por el personal sanitario para inmovilizar a un paciente que estaba «fóra de control». El hombre golpeó con el mobiliario de la habitación un cristal que terminó dañando a los dos trabajadores.

Todas las semanas los servicios sanitarios requieren la presencia del personal de seguridad, sobre todo en urgencias y en la unidad de psiquiatría, tal y como informó la UGT. «En ocasións os vixiantes sofren agresións verbais pero outras veces estas son físicas, como sucedeu neste caso». El paciente que agredió a los dos trabajadores le provocó heridas en un costado a uno de ellos, por lo que actualmente está de baja, y el otro sufrió heridas en un ojo al saltarle un trozo de cristal.

El sindicato aseguró que se puso en contacto con la empresa adjudicataria del servicio de seguridad hace unos meses, para recordarle que debía entregar los chalecos anticorte a cada uno de los vigilantes que trabajan en el HULA. «A resposta que se obtivo por parte da empresa foi que ese tema está xudicializado e que non fará entrega dos mesmos mentres non haxa unha sentenza que os obrigue». UGT critica que una empresa del sector de la seguridad no vele por la de sus trabajadores y los «obligue» a estar desprotegidos sin los EPIS necesarios para cumplir sus funciones. Actualmente el contrato de seguridad del HULA con esta empresa está en prórroga, a la espera de que vuelva a salir a licitación.

1 de septiembre de 2022

Mercadona, Prosegur, Cepsa y morir de pie

Decía aquel aquello de "más vale morir de pie que vivir de rodillas". Sí, bonito es, el problema es que hay gente que va a morir de pie pero en sentido literal.

Llevo tiempo fijándome en la gente que trabaja de pie. Me toca de cerca la situación de ver a una persona horas y horas de pie un sinfín de minutos que pasan a cámara lenta. Hoy, quería hablar de la gente que trabaja de pie. Ayer, en el Mercadona, al pagar, me percaté de que el cajero se movía lateralmente en pasitos muy cortos, casi de forma compulsiva. Le pregunté

¿Cansado?

Él: Llevo 6 horas de pie

Yo: Se te debe hacer largo

Él: Un infierno

Yo: ¿No puedes sentarte?

Él: A los jefes no les gusta...

Durante épocas, he tenido fascitis plantar por andar de aquí para allá en el trabajo con esos zapatos tan incómodos, así que puedo llegar a entender el infierno del que hablan. Cuando vamos a comprar a un súper, a una gasolinera, solo vamos un momento, pero la persona que trabaja allí no se va contigo... se queda, horas y horas. He visto vigilantes de seguridad clavados en la puerta, he visto, de madrugada o muy temprano, en la entrada de coches para el embarque en Ceuta a la península, trabajadores a la intemperie, solos, de pie, inmóviles y muy cansados.

Hoy, quería darles ánimo, seguramente es mucho peor estar en tu casa, pero eso no quita que muchos trabajos sean agotadores. Sí, por supuesto que los habrá peores, pero me acuerdo de la cara del cajero en Mercadona: "Un infierno". Podrían también los jefes ser un poco más flexibles en trabajos de este tipo o mejorar de alguna manera las condiciones de dichos trabajos. A fin de cuentas, es mejor no tener a trabajadores rotos o de baja.

Un paciente le asesta un corte en un costado a un vigilante de seguridad del Hospital Universitario de Lugo

Otro miembro de seguridad sufrió una herida en un ojo cuando intentaba reducir al enfermo en la unidad de Psiquiatría

La del miércoles al jueves fue una madrugada movida en la unidad de Psiquiatría del Hula. Un paciente hirió a dos vigilantes que acudieron a su habitación a reducirlo porque estaba muy alterado. Esta agresión no fue un episodio puntual. Se repite con relativa frecuencia, según denuncia el personal de seguridad privada de este centro sanitario.

A medianoche un paciente que estaba ingresado en Psiquiatría arrancó una barra metálica de su cama y reventó el cristal blindado de la puerta de su habitación. Fue requerida entonces la presencia del personal de seguridad privada. Acudieron tres vigilantes. Una de las esquirlas alcanzó en un ojo a uno de los vigilantes y el enfermo le asestó un corte en un costado a otro con uno de los cristales que se desprendió de la puerta cuando lo fracturó.

El personal actuó también porque temía que este paciente, dado el estado de alteración que presentaba, pudiese agredir al enfermo con el que compartía habitación, que en todo momento permaneció en su cama. Los vigilantes consiguieron reducir al paciente e inmovilizarlo en el suelo, mientras el personal sanitario le administraba un sedante. Después lo acostaron y ataron a la cama. Los dos heridos recibieron asistencia médica en el servicio de Urgencias del Hula, uno de ellos, el que recibió el corte en el costado, se encuentra de baja.

Este episodio violento, según denunciaba este jueves el secretario general de la unión comarcal de CC.OO. en Lugo, Manuel Quiñoá, pone de manifiesto la falta de medidas de seguridad y de personal. Considera que si dispusiesen de chalecos antitrauma y antipinchazos uno de los vigilantes no hubiese resultado herido este jueves. Manuel Quiñoá recordó el apuñalamiento que sufrió un vigilante en el Hula en febrero de 2020 por parte del acompañante de un paciente. En este centro sanitario prestan actualmente servicio siete vigilantes en el turno de mañana, seis en el de tarde y cuatro en el de noche, si bien, en cada tanda, uno de ellos debe permanecer constantemente en el centro operativo de seguridad.

El cese es improcedente si la carta de despido es “inconcreta”, según el Supremo

En la carta de despido no se concretaron las circunstancias ni los momentos en los que se cometieron las supuestas infracciones

La Sala de lo Social del Tribunal Supremo ha declarado la firmeza de la sentencia que tildó de improcedente un despido al carecer la comunicación escrita de la concreción necesaria en cuanto a las fechas en las que se cometieron los incumplimientos por la trabajadora. La carta de despido no reúne los requisitos formales exigidos por el art. 55.1 del Estatuto de los Trabajadores. El auto, de 5 de julio de 2022, evidencia que la carta de despido litigiosa contiene imputaciones genéricas referidas a la actitud de la mujer despedida.

El caso Disconforme con la decisión de despido disciplinario llevado a cabo por la empresa, la trabajadora se plantó en sede judicial alegando, entre otros motivos, que el contenido de la carta de despido no reunía los requisitos formales exigidos por el art. 55.1 del Estatuto de los Trabajadores. Cabe recordar que el art. 55.1 del ET señala que el despido deberá ser notificado por escrito al trabajador, haciendo figurar los hechos que lo motivan y la fecha en que tendrá efectos. En noviembre de 2020, el Juzgado de lo Social n.º 1 de Palencia dio la razón a la empleada al apreciar que la carta de despido no reunía los requisitos formales exigidos por el aludido precepto, al ser inconcretos los hechos imputados.

Después de que la compañía recurriese en suplicación, en octubre de 2021, la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León confirmó la anterior apreciación por entender que de la lectura de la repetida carta de despido no se desprendían las concretas circunstancias y momentos en los que se cometieron las infracciones por la trabajadora. En concreto, en el aludido documento se detallaban una decena de declaraciones de distintos empleados de la misma tienda en la que prestaba servicios la actora y que alertaban sobre un presunto trato incorrecto por parte de esta última. Sin embargo, los citados trabajadores que denunciaban tal situación no constaban identificados, como tampoco lo fueron en el expediente disciplinario previo.

La mercantil demandada interpuso recurso de casación de unificación de doctrina, articulando un único motivo de recurso relativo al contenido mínimo de la carta de despido.

La recurrente invocó como sentencia de contraste la dictada por la Sala de lo Social del TSJ de Castilla y León de 18 de enero de 2021. En particular, en este caso se despidió disciplinariamente a otra trabajadora de la misma empresa aquí demandada. En la carta se aludía asimismo al trato incorrecto dado por la actora a los compañeros de trabajo y a la falta de consideración al público, infracciones contempladas en el convenio colectivo de aplicación. Así, tanto la sentencia de instancia como la recaída en suplicación estimaron suficiente el contenido de la carta de despidos, pues los hechos aparecían expresados extensamente en la misma, indicándose las fechas aproximadas en las que sucedieron, resultando fácil la identificación de los trabajadores que denunciaron los hechos concretos. Ahora, pese a los argumentos de la recurrente esgrimidos en su escrito, la Sala Cuarta del TS ha declarado la inadmisión del recurso de casación para la unificación de doctrina interpuesto por la representación de la empresa y la firmeza de la sentencia recurrida.

“La contradicción alegada no puede ser apreciada”, evidencia el Alto Tribunal. Según el reciente auto, los incumplimientos imputados a los trabajadores en las sentencias aquí comparadas “son distintos, siendo también diversos los contenidos de las cartas de despido notificadas en cada caso”. De hecho, en el supuesto de autos, “no constan en la carta de despido, ni siquiera aproximadamente, las fechas de comisión de los hechos y las imputaciones resultan genéricas”, alerta la Sala de lo Social. Sin embargo, en la sentencia de contraste “constan las fechas y se concretan las imputaciones en las que se funda el despido”.

En la misma línea, en el caso de autos, consta acreditado la tramitación de expediente disciplinario previo, “que adolece de la misma inconcreción fáctica y temporal”, agrega el Tribunal. Por último, según el TS, en el caso de autos, la carta de despido es “inconcreta”. Sin embargo, en la sentencia de contraste las conductas imputadas al trabajador en la carta de despido fueron detalladas “con la suficiente precisión y claridad”.