Noticias Destacadas SPV Sevilla


3 de noviembre de 2026

Concentración en las puertas del Ayuntamiento de Dos Hermanas contra la empresa CMM GUARD


EN DEFENSA DE LOS DERECHOS DE LOS TRABAJADORES Y TRABAJADORAS DEL SECTOR

El SPV se adhiere a la concentración del sindicato STS-A del próximo 6 de noviembre a las puertas del Ayuntamiento de Dos Hermanas en contra de la empresa de seguridad CMM GUARD por distintos incumplimientos del convenio colectivo de seguridad privada, vulneración de derechos fundamentales, coacciones y amenazas a trabajadores de su plantilla.

No entendemos como este consistorio puede seguir confiando la seguridad de los servicios municipales de su localidad, cuando ya la autoridad laboral se ha pronunciado sobradamente sobre los incumplimientos de CMM GUARD. Entendemos que esta empresa contratista debe velar que las empresas que trabajan para ella cumpla con ley y respeten los derechos de sus trabajadores. Si el ayuntamiento de Dos Hermanas hace la vista gorda y no toma ninguna medida ante los hechos denunciados, se convierte en cómplice de esta grave situación laboral.

Nos vemos el viernes 6 de noviembre a partir de las 10.00 horas a las puertas del ayuntamiento de Dos Hermanas.

En defensa de los derechos laborales de los trabajadores del sector y en lucha contra las empresas de seguridad piratas de la seguridad privada.

MURCIA: Personal de seguridad privada colabora en la detención de unos sujetos por robo en un centro comercial


Detenidas cinco personas en un centro comercial de Murcia por robar numerosas prendas de ropa en varias tiendas

Pillados con grandes bolsas llenas de ropa robada: cinco detenidos en un centro comercial de Murcia

La Policía Nacional desarticula la actuación de un grupo itinerante formado por tres mujeres y dos hombres que presuntamente cometía hurtos de manera coordinada. Los agentes recuperaron numerosas prendas escondidas en dos vehículos estacionados en el aparcamiento del recinto comercial. La Policía Nacional ha detenido a cinco personas en Murcia, tres mujeres y dos hombres, como presuntas responsables de una serie de hurtos cometidos en diferentes establecimientos de un centro comercial de la capital regional.

La intervención policial permitió recuperar numerosas prendas de vestir que habían sido sustraídas de distintas tiendas y que los sospechosos guardaban en dos vehículos estacionados en el aparcamiento del complejo comercial. Según la información facilitada este martes, 3 de noviembre, por la Policía Nacional, los detenidos formaban presuntamente parte de un grupo itinerante especializado en cometer hurtos en establecimientos comerciales. La operación fue posible gracias a la colaboración entre los agentes y el personal de seguridad privada del centro, dentro del dispositivo de prevención y respuesta establecido en el marco del Plan Comercio Seguro.

Una llamada al 091 alertó de los movimientos sospechosos La actuación comenzó cuando los responsables de seguridad del centro comercial detectaron la presencia de varias personas que mostraban un comportamiento sospechoso. El personal de vigilancia observó indicios de que los implicados podrían estar actuando de forma organizada para sustraer productos de diferentes establecimientos.

Ante esta situación, los vigilantes contactaron con la Sala CIMACC 091 de la Policía Nacional para comunicar lo ocurrido y solicitar la intervención de los agentes. Varias patrullas se desplazaron inmediatamente hasta el recinto comercial y, en coordinación con el equipo de seguridad privada, establecieron un dispositivo para localizar e identificar a los sospechosos.
Sorprendidos cuando llevaban grandes bolsas de ropa a un vehículo

2 de noviembre de 2026

SPV: Información, compromiso y defensa del colectivo


3.000.000 de gracias a todos los compañeros y compañeras que nos siguen.




Si trabajas el próximo 29-N, SPV te asesora para que hagas uso de tus permisos para las elecciones a las Cortes Generales


Trabajar no te impide votar

Si te toca trabajar en la jornada electoral para las Cortes Generales del próximo 29 de noviembre, debes saber que puedes disponer de unas horas para ejercer el derecho al voto, en los términos que recoge la regulación aplicable. Infórmate y haz uso de tus permisos electorales. En el SPV Sevilla te ayudamos a ejercer tus derechos.

1 de noviembre de 2026

Radiografía de la seguridad privada en Europa: precariedad, desigualdad y una regulación fragmentada


Un informe analiza la situación del sector en diez países europeos y alerta de problemas estructurales comunes que afectan a miles de profesionales.

La seguridad privada en Europa atraviesa un momento de fuerte tensión y transformación, condicionado por una contratación pública que en muchos países prioriza los criterios económicos sobre la calidad y la dimensión social. Esta tendencia fomenta una competencia a la baja que precariza las condiciones laborales, en un contexto marcado además por la escasez de mano de obra, el envejecimiento de las plantillas, la inflación, los efectos de las crisis geopolíticas y los cambios tecnológicos acelerados.

Así lo señala el "Informe sobre la situación del sector de seguridad privada en Europa", elaborado por la Federación de Servicios, Movilidad y Consumo (FeSMC) UGT a partir de un estudio de la organización sindical UNI Europa que examina la situación del sector en diez países europeos: Austria, Países Bajos, Alemania, Bélgica, Portugal, Grecia, Reino Unido, Finlandia, Suecia y Noruega. A continuación, se detallan las conclusiones país por país y se presenta una comparativa establecida por FeSMC-UGT con la situación existente en España.

Austria: jornadas extensas y riesgo de bajadas salariales En Austria, las encuestas realizadas a través de los comités de empresa sitúan las largas jornadas y el elevado número de horas extra –con umbrales que alcanzan las 48 horas semanales– como la principal preocupación del personal. Aunque recientemente se han efectuado negociaciones salariales y las prestaciones se incrementan automáticamente con la subida de los sueldos, la contratación pública genera riesgo de bajadas salariales, lo que puede traducirse en pérdida de ingresos. También se detectan dos retos: la dificultad para consolidar comités de empresa en grandes compañías y la desconfianza hacia determinados sindicatos.

Países Bajos: salarios ligados a la inflación y riesgo de pobreza futura Los sueldos neerlandeses se negocian conforme a la inflación, pero los empleadores recurren a grupos salariales bajos y aplican bajas cotizaciones a la seguridad, "con el consiguiente riesgo de pobreza en la vejez", advierte el informe. Además, destaca la entrada en vigor de una nueva ley que permite vigilantes autónomos y la inseguridad existente en la contratación pública sobre la inclusión de criterios sociales en licitaciones.

Alemania: fragmentación y economía sumergida El sistema está muy fragmentado, con convenios colectivos por estados (länder) y otros específicos para aeropuertos o centrales nucleares, lo que lleva a que haya un debate sobre la unificación de acuerdos o la pérdida del poder sectorial. Al igual que en Países Bajos, el sueldo está ligado a la inflación, pero se paga el salario mínimo y además existe trabajo no declarado y largas cadenas de subcontratación. Por otra parte, las licitaciones públicas suelen ajustarse estrictamente a la oferta económica y, en algunos casos, la contratación en el sector privado ofrece mejores condiciones. En términos organizativos, los comités de empresa ofrecen programas de formación, pero no a nivel sectorial. A ello se suma un fuerte sentimiento antisindical en las pymes y huelgas en infraestructuras críticas, como el centro de municiones militares.

Bélgica: protección salarial, pero autonomía limitada Bélgica mantiene un sistema de indexación automática de salarios, que protege el salario frente a la inflación. Sin embargo, la ley limita el margen para negociar incrementos adicionales, fijando topes para preservar la competitividad nacional. Los sindicatos compensan esta restricción impulsando cláusulas sociales, como vales de comida diarios. El país cuenta con un acuerdo marco de formación obligatoria de los trabajadores de seguridad, una regulación que reduce la competencia a la baja en las licitaciones y actualmente encara la negociación de su próximo convenio colectivo.

Portugal: trabajo no declarado y reformas liberalizadoras Portugal también afronta negociaciones de su convenio colectivo, con previsiones de incrementos salariales por encima de la inflación en 2025 y 2026. Sin embargo, enfrenta problemas de trabajo no declarado, especialmente en la contratación pública, donde el Estado actúa como comprador, y la liberalización de la legislación laboral ha derivado en una "hiperflexibilización", con contratos temporales y despidos con poca antelación. El sector avanza hacia puestos más especializados y cuenta con un observatorio conjunto de interlocutores sociales para su supervisión.

Grecia: reconstrucción del sistema de negociación colectiva Tras la destrucción del sistema de negociación durante la crisis de 2008‑2009, Grecia tramita una nueva ley que facilitará la prórroga de los convenios y reducirá el umbral para el reconocimiento sindical. El aumento salarial también es prioritario para revertir los sueldos "crónicamente bajos" que han agravado la escasez de personal. Paralelamente, las pequeñas empresas presionan a la baja en licitaciones, aunque los obstáculos burocráticos limitan las subastas más agresivas, y la formación depende en gran medida de cada empresa y del tipo de contrato. El informe advierte que es necesario proteger mejor al sector.

Reino Unido: ausencia de convenio sectorial y desigualdades En Reino Unido no existe convenio colectivo sectorial y la negociación se reduce al ámbito empresarial, que "prefieren pagar multas que invertir en formación y mejores salarios". Además, las diferencias salariales entre trabajadores dificultan la cohesión y la acción colectiva.

Finlandia: más demanda, pero resistencia a mejorar la formación La adhesión a la OTAN ha incrementado la demanda de servicios de seguridad. El salario depende del puesto concreto, que puede abarcar tareas muy diversas, con diferencias respecto a su dificultad. No obstante, tanto el Estado como los empleadores se resisten a mejorar la formación reglada de los vigilantes.

Suecia: prioridad salarial y formación financiada por las empresas Suecia centra sus negociaciones del convenio colectivo en los aumentos salariales. También destaca por un modelo de formación que se imparte en una escuela externa financiada por los empleadores, con módulos básicos obligatorios y programas especializados en seguridad.

Noruega: huelgas, altos estándares y enfoque en igualdad En Noruega, las negociaciones del convenio colectivo buscan que los vigilantes cobren entre el 85% y el 90% del salario de un trabajador industrial, objetivo que ha impulsado varias huelgas, incluida una de ocho semanas en 2020. El país cuenta con formación obligatoria de unas 156 horas, regulada por la Ley de Seguridad Privada, así como con un plan de estudios pactado con los empresarios. También se distingue por su enfoque en igualdad, con iniciativas como la Red de Mujeres en la Seguridad Privada, que denuncia problemas como la falta de vestuarios adecuados o la atención no deseada por parte de clientes.

España: presión por la contratación pública, alta rotación y necesidad de adaptación tecnológica La comparativa realizada por FeSMC‑UGT sitúa a España ante problemas similares a los de los países europeos, pero también con algunas fortalezas:Contratación pública y precariedad: Al igual que en Austria y Grecia, en España la contratación pública suele priorizar la oferta económica más baja. UGT sostiene que esta práctica provoca bajadas salariales, pérdida de derechos laborales y mayor inestabilidad laboral. Además, según el sindicato, en España ha conllevado el cierre de grandes empresas, expedientes de regulación de empleo e incluso situaciones de impago salarial a profesionales del sector.

- Escasez de mano de obra: Mientras que en Europa el sector sufre en general de alta rotación, pérdida de atractivo para captar a la población joven, así como un envejecimiento de la plantilla, el problema en España son las condiciones laborales del personal, con "jornadas maratonianas", cambios repetidos de cuadrantes o turnicidad, lo que empuja a los trabajadores hacia otros sectores como la hostelería.

- Convenio colectivo: Frente al caso del Reino Unido, UGT subraya que España cuenta con un convenio colectivo estatal y sectorial, fruto de la lucha sindical, que deja en un segundo plano los convenios de empresa, los cuales "reducían sustancialmente las condiciones laborales del colectivo".

- Plantillas contratadas: A diferencia de la economía sumergida que rodea al sector en Alemania y Portugal, la mayoría de las empresas españolas tienen a sus plantillas contratadas legalmente y cotizando por todos sus ingresos, afirma UGT, que atribuye esta situación al seguimiento de los sindicatos.

- Formación: UGT considera que este es otro de los puntos fuertes de España. Según indica, desde FUNDAE se realizan formaciones dentro de las empresas y de oferta específica para los trabajadores a título individual. Además, la ley obliga a una actualización anual de 20 horas anuales a todos los trabajadores del sector y se va a implementar un Grado Medio que contribuirá a una mayor capacitación del colectivo.

- Sentimiento antisindical: Según UGT, España no es ajena a esta corriente de opinión contraria que se genera tras los bulos y la desinformación, pero se mantiene una relación institucional sólida a través del Observatorio de Seguridad, donde patronal y sindicatos trabajan en objetivos comunes.

- Desafíos tecnológicos: Ante la irrupción de la IA, UGT incide en que cualquier modelo algorítmico debe tener supervisión humana por parte de la representación legal de los trabajadores para evitar sesgos de género o laborales.
Un sector ante desafíos estructurales comunes

El informe concluye que la seguridad privada en Europa afronta desafíos comunes: precarización derivada de la contratación pública, falta de formación avanzada, desigualdad salarial, envejecimiento de plantillas y resistencia a la negociación colectiva. Superar estos retos exige, según el documento, "compromiso e implicación de todos los agentes: empresas, sindicatos, trabajadores y administraciones públicas en el contexto europeo" para mejorar las condiciones laborales.

En este sentido, el documento no se limita al diagnóstico, sino que plantea una batería de recomendaciones concretas orientadas a reforzar la formación continua y especializada, promover convenios colectivos donde no existan, impulsar planes de igualdad y medidas contra la brecha salarial, incorporar cláusulas sociales en la contratación pública y preparar al sector para la digitalización, la automatización y la robotización.

30 de octubre de 2026

El SPV denuncia que en el año 2027 el colectivo de la seguridad privada continuará empobreciéndose

EL SPV ADVIERTE DEL RIESGO DE PÉRDIDA DE PODER ADQUISITIVO EN LA SEGURIDAD PRIVADA

A las puertas de 2027, el Sindicato Profesional de Vigilantes de Sevilla (SPV-Sevilla) expresa su preocupación por la situación económica de las trabajadoras y los trabajadores de la seguridad privada y por el efecto que la subida de los precios está teniendo en sus condiciones de vida.

El convenio colectivo estatal de empresas de seguridad establece un incremento retributivo del 3,5 % para 2027. Sin embargo, el último dato disponible del IPC general, correspondiente a septiembre de 2026, sitúa la inflación interanual en el 4,9 %. Aunque todavía no se conoce cómo cerrará el IPC de 2026 ni cómo evolucionarán los precios durante 2027, desde el SPV advertimos de que, si la inflación se mantiene en niveles elevados, las subidas pactadas podrían resultar insuficientes para proteger el poder adquisitivo del colectivo.

El convenio también contempla una cláusula de garantía salarial cuya posible aplicación deberá determinarse conforme a las condiciones pactadas. Desde el SPV consideramos necesario que se informe con claridad a las plantillas sobre su resultado y su repercusión en las nóminas. La seguridad privada presta un servicio esencial para la sociedad. Sin embargo, muchos profesionales afrontan dificultades para llegar a final de mes y mantener unas condiciones de vida dignas, pese a desempeñar un trabajo que exige responsabilidad, formación y disponibilidad.

A esta situación económica se suman otras reivindicaciones históricas del sector, entre ellas la necesidad de un mayor reconocimiento profesional y de medidas que refuercen la seguridad de quienes desempeñan diariamente estas funciones. Por todo ello, desde SPV-Sevilla reclamamos unas condiciones salariales y laborales que reconozcan la importancia del trabajo realizado y permitan a las plantillas hacer frente al aumento del coste de la vida.

26 de octubre de 2026

BILBAO: Brutal agresión a un vigilante de seguridad de Metro Bilbao

Dan una patada en la boca a un vigilante de Metro Bilbao

Los hechos tuvieron lugar este pasado viernes en la estación de Santutxu, según denuncian CCOO y USO

Un vigilante de seguridad de Metro Bilbao ha sido agredido este pasado viernes en la estación de Santutxu, donde recibió una patada en la boca y varios puñetazos en la cabeza y el cuerpo mientras atendía a una persona herida en una pelea, según han informado los sindicatos de Comisiones Obreras y USO. El trabajador tuvo que ser trasladado a la mutua para recibir atención médica por las contusiones sufridas, especialmente en el rostro.

Los hechos ocurrieron sobre las 23.45 horas, cuando dos vigilantes atendían a una persona que había resultado herida en una pelea en las inmediaciones de la estación. Según han informado los sindicatos CCOO y USO, el individuo, que se encontraba en estado muy nervioso, "reaccionó con violencia y golpeó a uno de los trabajadores". Ambos vigilantes consiguieron reducirlo y esposarlo hasta la llegada de la Ertzaintza.

Tras esta nueva agresión, CCOO y USO han convocado una concentración este martes, 27 de octubre, a las 11.30 horas, frente a las oficinas de Metro Bilbao, situadas en el número 2 de la calle Navarra, en Bilbao. Será la séptima movilización impulsada por ambos sindicatos. Entre sus reivindicaciones figuran el "refuerzo de las medidas de protección y un aumento de los complementos de peligrosidad".

Agresión anterior Este nuevo episodio se suma al ocurrido en la madrugada del pasado 12 de octubre en la estación de Ariz, en Basauri, durante las fiestas de San Fausto. En aquella ocasión, un hombre que intentaba colarse en el suburbano comenzó a insultar y a dar patadas a los dos vigilantes que le dieron el alto. Después de que los trabajadores lo redujeran en el suelo, el individuo mordió con fuerza en una mano a uno de ellos.

El vigilante fue trasladado a la mutua, donde recibió atención médica por diversas contusiones y una herida grave en la mano. Una patrulla de la Ertzaintza acudió a la estación y detuvo al presunto agresor. Los agentes identificaron al hombre para que los dos trabajadores pudieran presentar las correspondientes denuncias.