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27 de septiembre de 2022

La negociación del nuevo convenio explicada para el común de los trabajadores


Desde que a principios de septiembre se dio por constituida la mesa negociadora del próximo convenio colectivo estatal para empresas de seguridad privada, que sustituirá a su término al actual marco con vigencia desde el 1 de enero al 31 de diciembre de 2022, se han celebrado un total de cuatro reuniones.

La negociación ha quedado rota nada más ponerse de acuerdo en los porcentajes de representación y la exposición de los primeros planteamientos generales, pues los razonamientos e intenciones de ambas partes, expresadas en sus correspondientes plataformas, no podían ser más distantes. Después de un repaso de las cuatro reuniones, la última de ellas celebrada de forma virtual, se puede concluir que la postura de la patronal no difiere bastante de la mantenida en otras ocasiones anteriores, con una representación empeñada en aumentar una vez más los recortes, con la eliminación o congelación de antigüedades, subida salarial pírica, eliminación de jornada garantizada en blindados, etc. La parte social, es decir los sindicatos representados en la mesa, plantearon desde el principio unas exigencias de mínimos, con una subida salarial acorde a los incrementos producidos en la cesta de la compra y de la vida en general y la inclusión de la cláusula de revisión salarial al IPC oficial.

Como ya hemos manifestado en otras ocasiones, todo lo ocurrido desde que se constituyó la mesa negociadora forma parte de la escenografía de estos encuentros, lo que algunos han venido a llamar "el teatrillo de la mesa negociadora". Tanto es así que en ambas partes siguen estando representados en gran medida los mismos negociadores de siempre. Dentro de este singular itinerario, ha llegado el momento donde la parte social no ve avances y encuentra en la parte patronal un enconamiento en sus propuestas conservadoras y regresivas. Los sindicatos UGT, CC.OO y USO entienden que las negociaciones están rotas y hacen un llamamiento al conjunto de los trabajadores para empezar a realizar movilizaciones.

SPV decide apoyar a la representación social de la mesa y adherirse a las movilizaciones, porque efectivamente entendemos que no debe recaer nuevamente en la clase trabajadora las medidas correctoras para hacer frente al periodo de crisis (otra más) en la que se encuentra sumido el sector de la seguridad privada y el país en su conjunto. Decimos que SPV decide apoyar a los sindicatos de la mesa porque entendemos que ahora es el momento de la unidad de acción y el frente común frente a la patronal, por encima de banderas, de siglas y de diferencias que se tengan entre los sindicatos que operan en la seguridad privada. 

Pero nuestro apoyo no es un cheque en blanco, lo hacemos con reservas y con la confianza quebrada, porque la trayectoria de anteriores convenios deja muy mal parados a la representación sindical negociadora, la misma que hay ahora. Desde SPV entendemos que solo hay dos opciones en este momento: o apoyas las movilizaciones y otras acciones que se puedan organizar desde la parte social negociadora, o no apoyas y te dedicas a criticar debilitando aún más a nuestros representantes en la mesa y eso significaría tener que plantear movilizaciones alternativas, dividiendo aún más al sector, pues criticar, pero no hacer nada ni apoyar no es serio ni responsable, según nuestro criterio.

Desde SPV seguiremos explicando el farragoso contenido de las actas de la negociación del convenio, que, a fecha de hoy, se resumen de una forma muy sencilla y en tres palabras: todo sigue igual. Depende de la parte social que algo cambie, porque las empresas del sector tienen claro sus objetivos. QUE QUEDE CLARO: los compañeros de la mesa negociadora tienen que saber que, si se va a luchar por un salario digno y unas condiciones decentes de trabajo, ahí estaremos apoyando, aunque esto suponga entrar en un escenario de conflicto. Si se termina cediendo y firmando unas condiciones pírricas, que no den solución a la pérdida de poder adquisitivo y no equipare nuestros salarios al nivel del actual coste de la vida, nos tendrán enfrente, como hemos hecho en otras ocasiones.

24 de septiembre de 2022

El asalto de aficionados marroquíes al campo del Espanyol se saldó con 30 vigilantes heridos

La mayoría sufrieron contusiones y agresiones por parte de los asistentes al partido

30 vigilantes de seguridad heridos con contusiones. Es el resultado del asalto al campo del Espanyol por parte de la afición marroquí este viernes, 23 de septiembre. El estadio acogió un encuentro amistoso entre las selecciones de Marruecos y Chile, pero se descontroló hasta niveles insospechados.

El partido pudo haber terminado en tragedia: los aficionados comenzaron a acceder al recinto en tropel, saltando los tornos de seguridad e ignorando al personal de seguridad. Durante el transcurso del partido, según puede apreciarse en vídeos publicados en redes sociales, algunos espontáneos obligaron a parar el encuentro tras saltar al campo para abrazar a los jugadores del país vecino.

AGRESIONES Según los Mossos, no hay que lamentar heridos de gravedad. Sin embargo, el sindicato ADN ha denunciado que 30 guardias acabaron contusionados "por las caídas, los golpes recibidos y agresiones". Desde ADN también trasladan su deseo de que la Generalitat tome medidas para que no vuelva a pasar, "ya que las empresas no son capaces de actuar por sí mismas". Sergio Sánchez, el asesor del sindicato profesional mayoritario de seguridad de Cataluña, ha denunciado que el operativo de Mossos no fuese el habitual: "No apoyaron a los vigilantes y tampoco montaron la línea perimetral". Sánchez también expresa la insuficiencia de vigilantes: "Deberían de haber sido más de 200 y ayer no habría más de 100".

PARTIDO SUSPENDIDO Tras varios escenarios grotescos, el partido fue finalmente suspendido y los jugadores se retiraron mientras el campo se convirtió en un lugar de asalto donde la seguridad no daba para mantener el orden. A las afueras del estadio, otros aficionados vandalizaban las puertas intentando romperlas para poder entrar. Finalmente, los Mossos d'Esquadra envió una dotación de agentes de la BRIMO, lo que enseguida ocasionó la dispersión de los aficionados sin necesidad, relata el cuerpo policial, de realizar cargas disuasorias.

Los trabajadores del sector de la seguridad privada se movilizan contra el bloqueo en la negociación del convenio


El pasado viernes, tras la tercera reunión de la mesa negociadora del convenio colectivo sectorial de empresas de seguridad privada, las tres centrales sindicales mayoritarias del sector rompieron las negociaciones y convocaron movilizaciones para el próximo 23 de septiembre.

De acuerdo con las organizaciones sindicales, las patronales han bloqueado cualquier incremento salarial razonable y rechazado cualquier avance no solo en la mejora de las condiciones laborales del colectivo, sino, además, apostando por retroceder en asuntos como el plus de antigüedad. Por estos motivos, UGT, USO y CCOO, han decidido adoptar las medidas de presión necesarias para reconducir esta situación y que “los trabajadores del sector recuperen, de una vez por todas, el salario y las condiciones laborales dignas que merecen”.

Movilizaciones en seguridad privada para “dignificar el sector” CCOO, USO y UGT consideran indispensable que la negociación del próximo convenio colectivo del sector sea plurianual y que contemple incrementos retributivos y una cláusula de garantía salarial, ante la situación de incertidumbre e inflación actual. Sin embargo, las patronales han presentado propuestas en las que, de acuerdo con los sindicatos, “pretenden que sean las personas trabajadoras las que asuman, mediante la pérdida de derechos y nulos incrementos salariales, la situación global de país y las consecuencias de un modelo de seguridad que debe ser modificado”.

Por eso, UGT, USO y CCOO han coordinado una serie de actuaciones conjuntas y movilizaciones de la seguridad privada en todos los territorios, que se han concentrado frente a la Consejería de Economía y Hacienda de la JCyL. De esta manera, los trabajadores han querido visibilizar la situación de sus condiciones de trabajo y reclamar un cambio radical de los planteamientos de las patronales de cara a este convenio.

Modelo basado en bajos precios de adjudicación Asimismo, CCOO, USO y UGT han aprovechado para denunciar que el sector de la seguridad privada se ha visto precarizado significativamente en los últimos años porque “las empresas y los clientes públicos y privados han instaurado en el sector un modelo basado en los bajos precios de adjudicación sin ningún tipo de valor añadido en la prestación de sus servicios”

De hecho, para los portavoces sindicales, “este modelo y la imposibilidad de trasladar incrementos de costes a los clientes, son las excusas fundamentales esgrimidas por parte de las patronales del sector para no acometer las necesarias mejoras de las condiciones económicas y laborales que merece el colectivo que, actualmente, da empleo a más de 100.000 profesionales en toda España”.

CÓRDOBA: El personal de seguridad privada augura un “otoño caliente” si no se mejora el acuerdo colectivo

En Córdoba hay unos mil trabajadores pendientes de la firma del convenio, que por el momento no recoge una subida capaz de mitigar la del IPC

Más de medio centenar de trabajadores del sector de la seguridad y la vigilancia privada se han concentrado este viernes en Córdoba para protestar ante la imposibilidad de sellar un acuerdo colectivo con la patronal, y han augurado “un otoño caliente” de movilizaciones si ésta no aplica en el convenio una subida salarial digna y que tenga en cuenta el incremento del IPC. n declaraciones a los periodistas, Juan Martínez, secretario UGT UGT FeSMC, y Francisco Cañete, del sindicato del Hábitat de CCOO, han especificado que las movilizaciones son a nivel nacional, dado que los sindicatos no están logrando convencer a la patronal de la necesidad de mejorar las condiciones laborales del sector. Así, siempre según su testimonio, la oferta que hay sobre la mesa es de una subida salarial del 10% para tres años, que a su juicio no llega ni a cubrir la subida del IPC de este año, en el que todos los costes se han disparado.

Además, Cañete recuerda que el convenio a renovar “era ya un convenio bastante precario”, por lo que no están dispuestos a aceptar “retroceso en derechos por antigüedad o incapacidad temporal”. Martínez ha resaltado que el suyo es un trabajo en el que el personal está expuesto a agresión o violencia, por lo que han pedido al Gobierno que les extienda algún tipo de consideración de agentes de la autoridad.

CCOO y UGT han denunciado que las patronales APROSER y ASECOPS han bloqueado cualquier incremento salarial razonable y han rechazado cualquier avance en la mejora de las condiciones laborales del colectivo, cuando existen tres conceptos irrenunciables, un convenio plurianual, un incremento salarial y que se incluyan cláusulas para que no se pierda poder adquisitivo, como ha ocurrido en estos últimos años.

Según los sindicatos, en Córdoba hay un millar de trabajadores en este sector, que cubre edificios públicos y privados. El salario medio es de unos 900 euros, que sube hasta el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) a costa de complementos salariales como plus de nocturnidad, de peligrosidad o por portar armas. Cañete ha señalado que si hay estabilidad en este sector es por “la precariedad”, ya que está plagado de trabajadores vinculados a subrogaciones. En el otro lado, según Martínez, hay empresas como Prosegur o Eulen, multinacionales con enormes beneficios, muchos de ellos provenientes de contratos públicos, y que luego “son las menos propensas a conceder derechos” en las mesas de negociación. Mientras tanto, critican ambos, las administraciones públicas, cuyos edificios vigilan estos empleados, miran para otro lado.

“Aquí salen concursos públicos que se llevan empresas que incumplen sistemáticamente los convenios y pisotean los derechos de los trabajadores”, ha lamentado Martínez. La protesta ha llegado a cortar el tráfico rodado durante unos minutos entre las estaciones de trenes y autobuses de Córdoba. Es la primera de una serie de movilizaciones marcadas en el calendario sindical de este sector, que por el momento incluye más manifestaciones en octubre y una gran movilización en noviembre en Madrid.

23 de septiembre de 2022

MÁLAGA: Los profesionales de la seguridad privada denuncian: "No podemos jugarnos la vida por 1.200 euros al mes"

Los vigilantes de seguridad de Málaga se suman a las movilizaciones nacionales para reclamar el desbloqueo del convenio colectivo

Los vigilantes de seguridad privada, convocados por USO, UGT y CCOO, los tres sindicatos mayoritarios del sector, han reclamado hoy " un incremento salarial progresivo, ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo razonable con la patronal" "Plantean un incremento del 10%, nosotros queremos que llegue al 16%". No puede ser que un vigilante se juege la vida por 1.200 euros al mes" explica el responsable de CCOO en Habitat Andalucía, Manuel Jiménez Quero.

"Cada vez somos menos. No tenemos relevo generacional. Un auxiliar de seguridad está ganando lo mismo que nosotros. Llevamos años perdiendo poder adquisitivo, a costa de los beneficios de las empresas para las trabajamos" añade "Hoy nos hemos manifestado en las calles de Málaga. Las negociaciones se retoman la próxima semana y esperamos que se reconduzcan" apunta tras recordar que se trata de un colectivo laboral "importante en la provincia de casi 8.000 trabajadores, que lo único que quieren es llegar a fin de mes"

Miles de vigilantes salen a la calle para exigir mejoras laborales

Miles de vigilantes de seguridad han salido este viernes a la calle en casi treinta puntos de España para demandar mejoras salariales para los casi cien mil profesionales del sector, enmarcadas en un cambio de modelo en el que se valore más su trabajo y se mejoren sus condiciones.

Miles de vigilantes de seguridad han salido este viernes a la calle en casi treinta puntos de España para demandar mejoras salariales para los casi cien mil profesionales del sector, enmarcadas en un cambio de modelo en el que se valore más su trabajo y se mejoren sus condiciones. Los sindicatos UGT, Comisiones Obreras y USO convocaron para este viernes concentraciones por todo el territorio nacional para denunciar su precariedad laboral y reclamar un cambio radical en el planteamiento de las patronales en la negociación del convenio, demandando un convenio a largo plazo, con una subida salarial "acorde a los tiempos que vivimos y con cláusulas de revisión que mantengan el poder adquisitivo de los salarios", que cifran en un 16 %. La decisión la adoptaron el pasado 9 de septiembre para protestar contra el bloqueo en la negociación del convenio colectivo, tras la tercera reunión de la mesa negociadora del mismo.

En toda España se han manifestado entre 10.000 y 15.000 personas, a falta de cerrar los datos definitivos, ha adelantado a Efe Diego Giráldez, responsable de UGT, que ha subrayado la afluencia de personas especialmente en Madrid, donde unos 2.000 vigilantes se han concentrado frente al Santiago Bernabéu y se han desplazado hasta El Corte Inglés de la Castellana, dos lugares donde trabajan cientos de profesionales. "Es necesario un cambio de modelo en la seguridad privada que también pasa por subir los salarios en esta negociación colectiva y no pasa porque las empresas, clientes y administración continúen con un negocio basado en precarizar las condiciones de un colectivo de más de cien mil personas trabajadoras en nuestro país", ha informado UGT en un comunicado.

La propuesta sindical que está encima de la mesa recoge un incremento salarial para los próximos cuatro años de un 16 % en todos sus conceptos así como una cláusula de salvaguarda contra la inflación, "petición totalmente razonable para que los vigilantes no sean los paganos de una inflación que no han generado ellos", subraya el sindicato, que aboga por adelantarse al cambio que supondrán las nuevas tecnologías en el sector. "Los grandes clientes públicos y privados en complicidad con las empresas del sector han generado un marco de seguridad privada en nuestro país direccionado al bajo precio en la adjudicación de servicios, un modelo que debe girar hacia la calidad de los servicios y en mejorar las condiciones sociales y laborales para las personas trabajadoras que además actúan en la protección de edificios de relevancia en el conjunto del país y en contacto con la ciudadanía", concluye el sindicato.

CEUTA: El sector de la seguridad privada amenaza con huelga indefinida si no hay subida salarial

«Esto nos garantiza el hambre y las puertas de los comedores sociales», ha reivindicado el delegado sindical de UGT, Antonio Acedo, que ha señalado que la propuesta de la patronal es insuficiente con respecto a las demandas del colectivo

Salario o conflicto. Esto es lo que dieron a elegir los trabajadores de la seguridad a la patronal durante la mesa negociadora del convenio colectivo estatal. Finalmente, han optado por el conflicto, ya que la cúpula no ha aceptado la subida salarial que están reivindicando los trabajadores del sector. En la mañana de este viernes se han concentrado en la Plaza de los Reyes de 12:00 a 13:00 horas.

Piden una subida salarial del 8% para 2023, del 4% para el 2024, del 2% para 2025 y del 2% para 2026, la oferta de la patronal ha sido insuficiente. «Esto nos garantiza el hambre y las puertas de los comedores sociales», ha reivindicado el delegado sindical de UGT, Antonio Acedo. Otras de las demandas que han trasladado son la cláusula de revisión del IPC, el incremento de los pluses de peligrosidad hasta la equiparación de los vigilantes que portan armas, la incorporación de pluses específicos, así como la reducción de la jornada progresiva en cada año del convenio hasta alcanzar la cifra de 1.742 horas. En la ciudad autónoma hay alrededor de 500 trabajadores del sector de la seguridad en activo. Hoy se han concentrado a las puertas de la Delegación del Gobierno y, si esto no se soluciona, lo próximo será la huelga indefinida.

La seguridad privada se moviliza en Andalucía contra la precariedad laboral

Solo en Granada el sector aglutina a unos 6.500 trabajadores

El sector de seguridad privada se ha concentrado este viernes en todas las provincias andaluzas en una movilización estatal convocada por CCOO y UGT para denunciar el bloqueo del convenio colectivo por parte de la patronal y la situación de precariedad laboral del gremio. En Granada, donde el sector aglutina a unos 6.500 trabajadores, los sindicatos convocantes, CCOO y UGT, han secundado una concentración ante la sede de la Confederación Granadina de Empresarios en la que han criticado la actitud de la patronal (Aproser y Asecops).

Ésta esgrime entre otros motivos la situación económica del país y las condiciones de la contratación pública de la que depende una importante parte del negocio de la seguridad privada para que los trabajadores sean quienes soporten el modelo instaurado en este país, según los convocantes. Antonio Sánchez Camacho, responsable de Seguridad Privada de CCOO Hábitat de Granada, mantiene que los trabajadores del sector afrontan la situación económica actual con una subida del 1%, tanto en el año 2021 como en el actual, y ningún beneficio en sus condiciones laborables.

Es, dice, unos de los sectores con más precariedad debido a la falta de iniciativa de la patronal por “dignificar” esta profesión, en la que según los sindicatos priman los bajos salarios y condiciones laborales básicas. Por ello, reclaman un convenio colectivo con una subida salarial que compense la pérdida de poder adquisitivo y unas mejoras sociales justas y dignas. Y reclaman especialmente tres cuestiones: un convenio plurianual, incremento salarial y que se incluyan cláusulas para que no se pierda poder adquisitivo, como ha ocurrido, dicen, en estos últimos años.

Integrado por más de 100.000 trabajadores en toda España, el sector de la seguridad privada se ha visto precarizado significativamente en los últimos años debido a que se ha instaurado el colectivo en un modelo basado en subastas, adjudicando los servicios a la empresa que presente la oferta económicamente más baja, sin tener en cuenta la calidad y sobre todo los derechos laborales y económicos de los empleados.

Unos 200 trabajadores de seguridad privada protestan en Cáceres

Piden mejoras salariales y laborales y contra el bloqueo del convenio colectivo. Se han concentrado ante la sede de la Subdelegación del Gobierno

Unos 200 trabajadores del sector de la seguridad privada se han concentrado este viernes, convocados por UGT, CCOO y USO, a las puertas de la Subdelegación del Gobierno en Cáceres para protestar por las condiciones laborales y por el bloqueo del convenio colectivo, además de pedir mejoras salariales. En Extremadura, unas 1.500 personas trabajan en este sector y la mayoría de los servicios corresponden a administraciones públicas, según ha explicado el secretario de organización de CCOO, Antonio Pino, que ha pedido que salgan adelante acuerdos en cuanto a la subida salarial y se consigan "empleos de calidad" en el sector.

Por su parte, José Luis Méndez, secretario general de la federación de trabajadores de seguridad privada de USO, ha indicado que se ha tomado a este sector "como punta de lanza para iniciar este otoño caliente", ha dicho, al tiempo que ha calificado de "abuso" lo que plantean las patronales en cuanto a subidas salariales y condiciones laborales. "La consigna es salario o conflicto", ha sentenciado. Desde UGT, Alfonso Muriel ha señalado que las empresas del sector ganaron el año pasado unos 4.900 millones de euros y frente a eso los trabajadores reclaman una subida de un 8% respecto al IPC en el primer año, un 4% en el segundo y un 2% en el tercero, dependiendo de los contratos.

"Las administraciones públicas y las empresas se tienen que dar cuenta de que este modelo de seguridad privada en España tiene que cambiar porque no es productivo ni satisfactorio para las partes y queremos que se nos trate como profesionales", ha explicado. La concentración, en la que se han oído consignas como "basta ya del abuso patronal", ha tenido lugar a las 12,00 horas y forma parte de un calendario de acciones a nivel nacional ante la falta de acuerdo en la tercera reunión de la mesa de negociación que se celebró el pasado 9 de septiembre, tras la cual las tres centrales sindicales mayoritarias del sector rompieron las negociaciones y convocaron movilizaciones para el próximo viernes en todo el territorio español.

Según los convocantes, las patronales Aproser y Asecops "han bloqueado cualquier incremento salarial razonable y rechazado cualquier avance", no solo en la mejora de las condiciones laborales del colectivo, por lo que se quiere retroceder en asuntos como el plus de antigüedad, menos protección en la incapacidad temporal, etc. Por estos motivos, UGT, CCOO y USO, han convocado varias protestas en todo el país como la que ha tenido lugar en Cáceres para que los trabajadores "recuperen el salario y las condiciones laborales dignas que merecen".