Noticias Destacadas SPV Sevilla


16 de agosto de 2019

TENERIFE: Vigilantes privados se encargarán de la seguridad en el Teide

CCOO denuncia que 16 trabajadores de Tragsa perderán sus puestos El Cabildo pide reunirse con la empresa para estudiar la situación

Comisiones Obreras lanzó ayer la alerta sobre la situación en que quedarán los trabajadores de la empresa pública Tragsa que dejarán de prestar el servicio de vigilancia en el parque nacional del Teide al ser sustituidos por operarios de empresas de seguridad privada.

El sindicato recordó, mediante una nota, que el Consejo de Gobierno del Cabildo de Tenerife aprobó el pasado abril, cuando el mandato tocaba a su fin, una inversión de 5,5 millones de euros para la ejecución del servicio de limpieza, mantenimiento, apoyo al uso público y apoyo a la vigilancia de este espacio natural durante el periodo 2019-2023, que implicará que el personal de Tragsa sea reemplazado por guardas jurados del sector privado. A los afectados se les ha comunicado que en septiembre tendrán que dejar sus puestos.

La corporación insular explicó, también a través de un comunicado, que, a través del área de Gestión del Medio Natural y Seguridad, dirigida por Isabel García, se encuentra recabando "toda la información existente referente a la situación de los trabajadores y trabajadoras de la empresa pública Tragsa, que prestan servicio en el Parque Nacional del Teide". El Cabildo ya ha solicitado mantener una reunión con la gerencia de la firma, pero esta no ha sido posible "con motivo de un viaje" de su responsable. "Esperamos que se pueda solucionar un asunto en el que se verían afectadas más de una decena de familias", añadió la administración insular.

CCOO detalla que son 16 los empleados de Tragsa que, tras una denuncia por "intrusismo" presentada por el sindicato USO y la Asociación de Agentes Forestales y de Medio Ambiente de Canarias (Afmacan), han dejado de actuar como guardas rurales para volver a "las condiciones normales de trabajo de apoyo a la vigilancia e información que venían desarrollando". La organización sindical relata que, por requerimiento del Cabildo y de la dirección del parque nacional, los trabajadores de la empresa pública habían sido "reconvertidos, formados y uniformados" como guardas rurales, una figura propia de la seguridad privada que finalmente han tenido que abandonar después de que la Guardia Civil advirtiese a Tragsa de la irregularidad que cometía. No obstante, Comisiones advierte que "no queda claro si el parque nacional del Teide entraría o no en el ámbito de actuación del personal de seguridad privada, pues, según lo previsto en la ley que rige este sector, los guardas rurales en sus distintas especialidades ejercerán sus funciones en la esfera del ámbito privado".

MELILLA: La Policía acude a Psiquiatría a reducir a un paciente: agredió a dos vigilantes

El Ingesa asegura que se ha analizado el caso y que se van a implementar medidas complementarias

La Federación de Sanidad de CCOO denunció ayer que el pasado miércoles a las 18:00 horas tuvo que acudir la Policía Nacional al área de Psiquiatría para reducir a un paciente que agredió a dos vigilantes de seguridad, causando en uno de ellos policontusiones en varias partes del cuerpo, aunque no fueron graves y no tuvieron que quedarse en el hospital.

El sindicato dijo a El Faro que reclama un cambio en el protocolo de actuación de Psiquiatría, más medios materiales para el personal sanitario y los vigilantes de seguridad a la hora de afrontar a un enfermo agitado y también un incremento de profesionales en esta área del Comarcal. El Ingesa aseveró a este periódico que nada más conocerse el incidente se comenzó a analizar lo ocurrido. Además, afirmó que se van a implementar medidas complementarias. El Instituto Sanitario explicó que se trata de una persona que no estaba está ingresada en hospital por voluntad propia, sino por una orden judicial. Señaló que se puso violento y se activó el protocolo para pacientes agitados. Indicó que antes de la llegada de la Policía Nacional, tres vigilantes de seguridad intentaron reducir a esta persona, pero no pudieron.

Falta personal La Federación de Sanidad de CCOO aseguró que falta personal y materiales en Psiquiatría para evitar que se produzcan incidentes de este tipo. Aseveró que también es preciso formar a los sanitarios en la atención específica y el control de estos pacientes porque hay salida ante algunas situaciones agresivas en las que no es necesario, si se conocen las técnicas, utilizar la fuerza para calmar a la persona. También indicó que se precisan materiales no sólo para el personal del Ingesa, sino para los vigilantes de seguridad.

El sindicato comentó que estos profesionales tuvieron que intentar reducir al paciente con su propio cuerpo exponiéndose, como así fue, a una agresión física. En cambio, cuando llegó la Policía Nacional, ésta contaba con cascos y unos escudos que pudieron usar para defenderse de los golpes y acabar por reducir físicamente al paciente de Psiquiatría. CCOO indicó que no es que demande un escudo como el de los policías antidisturbios, pero sí algún elemento que permita a los vigilantes reducir a un enfermo sin exponerse demasiado. El sindicato también criticó que el mobiliario, como ha denunciado en numerosas ocasiones, no está atornillado al suelo. Este usuario de Psiquiatría arrojó una de las sillas de la sala común contra el televisor, que se rompió del golpe.

El protocolo de Psiquiatría, que denunció CCOO ante la Inspección de Trabajo, se activó ante la agresión del paciente y acudió una auxiliar de enfermería de Traumatología a esta otra área del Comarcal. El sindicato explicó que una persona que no está acostumbrada a Psiquiatría ni al trabajo que se hace en esta unidad tan específica llega en el peor momento posible para dar apoyo a otros compañeros sanitarios, ante la falta de personal, y cuando terminan de intervenir acaba con una crisis de ansiedad, pero debe volver a su puesto en la otra zona del hospital.

El protocolo es un “parche” CCOO subrayó que el protocolo de Psiquiatría pone “un parche” en lugar de solucionar la necesidad de contar con más sanitarios. Aseveró que es un área en el que no se pueden poner parcheos por lo especial de los pacientes. De ahí que la reclamación del sindicato sea que se incremente con un celador y un vigilante esta área del Comarcal para evitar que otros profesionales de diferentes unidades del hospital tengan que dejar su trabajo para salir corriendo a echar una mano en Psiquiatría sin, además, saber qué se van a encontrar. Para CCOO el curso de defensa personal que ofrece el Ingesa a los sanitarios no es suficiente y exige una formación especializada a los que trabajen en Psiquiatría, así como para los vigilantes de seguridad que tengan que intervenir en esta área.

Es más, recordó que la Inspección de Trabajo ya dictaminó que se tiene que hacer un nuevo protocolo de Psiquiatría en el que estén de acuerdo la institución sanitaria, los sindicatos y la empresa de seguridad para definir no sólo cómo actuar ante un paciente agitado, sino en otras situaciones.

15 de agosto de 2019

Jornada de huelga de los vigilantes de seguridad en el aeropuerto de El Prat

Asaltan la sede de Trablisa en Barcelona

Un grupo de indignados pinta la oficina del grupo en plena huelga de vigilantes del aeropuerto de Barcelona

Atacan la sede de la compañía Trablisa en Barcelona. Varios individuos han asaltado la oficina del grupo mallorquín de seguridad en la capital catalana.  Según avanza Crónica Global, los atacantes lo han hecho armados con esprays y en plena huelga de los vigilantes de seguridad del Aeropuerto de Barcelona. Los individuos han pintado eslóganes como "Servicios mínimos de mierda, viva la huelga". También han causado varios desperfectos en el timbre de acceso al local. 

ACTO DE VANDALISMO Fuentes cercanas a la protesta han señalado que el ataque contra la sede de Trablisa se produce en plenas dificultades para acabar con el paro indefinido de los empleados, que hasta ahora apenas ha provocado colas en los filtros de pasajeros. Los trabajadores que están en huelga critican que Trablisa esconde información del paro que arrancó el viernes pasado en el Aeropuerto de Barcelona. 

QUINTO DÍA DE HUELGA La huelga de los vigilantes de seguridad del Aeropuerto de Barcelona entra hoy en su quinto día sin gran repercusión. Desde que empezó la protesta indefinida el viernes, 9 de agosto, las colas en los filtros de El Prat han alcanzado apenas los 40 minutos, y solo durante un periodo corto de tiempo. La poca incidencia del paro ha permitido que la intensa operativa del hub catalán en verano no se viera afectada.

Oportunidad para trabajar como teleoperador en Securitas Direct

Oportunidad para trabajar como teleoperador en Securitas DirectEste miércoles en Madrid Trabaja hemos dado todos los detalles de las 50 vacantes para trabajar como operador telefónico o teleoperador en Madrid con Securitas Direct. La empresa de seguridad ha abierto un proceso de selección para cubrir estos puestos que trabajarán en la Central Receptora de Alarmas, con sede en Pozuelo de Alarcón.

Javier García ha entrevistado a Jennifer López, portavoz de Securitas Direct, para conocer cómo será el proceso de selección, cuándo está prevista la incorporación de los seleccionados y qué condiciones ofrece la empresa, entre otras cuestiones. En lo que se refiere al proceso de selección, una vez los candidatos se inscriban a través de la página web de la empresa, los primeros elegidos recibirán una llamada. Superada ese primer filtro, el siguiente punto será afrontar una entrevista presencial.

Las vacantes se irán cubriendo a medida que se realicen las entrevistas de selección, por lo que la incorporación de los seleccionados será inmediata. Entre los requisitos, se pide una experiencia mínima de seis meses en puestos similares o de atención al cliente. Además, confirmada su incorporación, recibirán una formación inicial enfocada a conocer las funciones particulares del puesto. La empresa ofrece un contrato inicial de seis meses de duración y posteriormente pasaría a indefinido. Los seleccionados trabajarán en horario de tarde o de noche. Escucha Madrid Trabaja en Onda Madrid de lunes a viernes de 15:00 a 16:00 con Javier García.

La caída de los Cortina, la familia tras la huelga de vigilantes de metro y EMT

"Ellos son los culpables", asegura el portavoz de Alternativa Sindical, organización que ha llamado a la huelga a 550 trabajadores de Ombdus en el metro de Madrid y a otros 200 de la EMT

El imperio de seguridad de la familia Cortina está contra las cuerdas. Vigilantes de Metro de Madrid y de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) comenzaron este martes su huelga indefinida después de que Ombuds, una de las mayores empresas de seguridad en España, no les haya abonado ni la paga extraordinaria de julio ni la nómina de junio. La compañía, controlada por el fondo de inversión estadounidense JZI y los Cortina, entró en concurso de acreedores a finales de julio tras fracasar las negociaciones para obtener nuevas líneas de financiación, una situación que ha dejado en el limbo los salarios de más de 6.000 empleados.

Ombuds fue fundada en 1995 por los Cortina, una familia con importantes contactos tanto en el ámbito militar como político. Al frente de la empresa se puso a José Rodrigo Cortina, hijo de Antonio Cortina, un experto en campañas electorales que en los años setenta ejerció como mano derecha de Manuel Fraga en Alianza Popular. Más allá de su influencia en el partido, destacó también en el ámbito empresarial como consejero delegado de la compañía Aseprosa, también dedicada al sector de seguridad y vendida en 1999.

Pero padre e hijo no son los únicos de la familia que se dedican al sector de seguridad. De hecho, ni siquiera son los miembros más mediáticos del clan. José Luis Cortina, hermano de Antonio, supera con creces a ambos en cuanto a menciones en los periódicos se refiere. Compañero de promoción del Rey emérito en la Academia General Militar y jefe de operaciones del Cesid, antecesor del CNI, Cortina fue procesado como presunto autor de un delito de rebelión militar por el fallido golpe de Estado del 23-F. Aunque el entonces comandante de Infantería llegó a entrar en la cárcel militar de Alcalá de Henares por estos hechos, finalmente se le absolvió.

Su nombre, sin embargo, volvió a sonar con fuerza en 1991 por la filtración al diario 'El Mundo' de los planes secretos Papá Tango y Papá Golf, documentos que probaban que España planeaba enviar tropas en la primera Guerra del Golfo. Aunque a Cortina se le acusó de haberlos filtrado, la investigación no pudo probarlo y la causa fue sobreseída al no darse con el culpable. A partir de los años noventa, Cortina se enfocó en el sector de la seguridad como empresario y puso en marcha la compañía I2v, propietaria entre otras firmas de Grupo Atenea, organizadora de eventos relacionados con este ámbito empresarial, como la feria de seguridad Homsec. “Aquí no se vende, se viene a hacer contactos y fuera se cierran los acuerdos”, explicaba en 2017 Antonio Manzano, subdirector del Grupo Atenea, sobre la edición celebrada ese año. “El objetivo es que las industrias presenten sus innovaciones a los gobiernos, que son los que compran —tanto de España como de otros países—, y a los usuarios finales: Policía, Ejército...”.

Pero entre todas las empresas de seguridad que han dirigido los Cortina, la que más ha destacado en los últimos años es Ombuds. La compañía se convirtió en una de las más destacadas del sector al ofrecer servicios de escolta a amenazados por ETA, un negocio que terminó por atraer a grandes inversores: en mayo de 2011, cuatro meses antes de que la banda terrorista anunciara su cese definitivo, los Cortina vendieron el 75% de Ombuds al fondo de inversión estadounidense JZI por una cantidad que se desconoce, quedando el 25% restante en manos de la familia, que mantuvo a Rodrigo Cortina en sus funciones ejecutivas.

A partir de ese momento, la empresa fue incapaz de generar los mismos beneficios que en la época de ETA, terminando así por entrar en concurso de acreedores de forma voluntaria el pasado julio. A la hora de analizar la situación, el sindicato mayoritario en el sector de seguridad privada y convocante de la huelga en el metro de Madrid y la EMT, Alternativa Sindical, apunta de forma directa a los Cortina: "Ellos son los culpables". Según explica Alberto García, portavoz del sindicato, Ombuds cometió un error al absorber la empresa Castellana de Seguridad (Casesa) en 2017, una firma que "en aquellos momentos la propia auditora les advirtió de que era un negocio ruinoso". Pese a ello, "la familia Cortina, por la avaricia y el afán de convertir Ombuds en la tercera empresa de seguridad del país, se empecinó en comprarla".

Tras los impagos de junio y julio, Alternativa Sindical ha optado por convocar una huelga indefinida con el apoyo de los 550 vigilantes con los que cuenta Ombdus en Metro de Madrid y los otros 200 de la EMT. "La mejor opción para los trabajadores, sin lugar a dudas, pasa por que los clientes rescindan unilateralmente los contratos con Ombuds. Es un negocio inviable que terminará en liquidación", denuncia García.

Por el momento, la huelga solo afecta a estas dos empresas, pero el sindicato no descarta hacer lo propio en otras compañías donde Ombdus también cuenta con vigilantes: "No se han convocado porque al parecer esos clientes van a ir rescindiendo sus contratos. Tenemos constancia de que el Museo Thyssen, donde hay cerca de 100 entre vigilantes y auxiliares, ya se ha puesto manos a la obra con ello. Pero si pasan 20 días y vemos que no han movido ficha, entonces igual nos plantearíamos también la huelga en el museo". El concurso de acreedores, por tanto, no es más que el comienzo: si las empresas no ponen fin a sus contratos con Ombdus, todo apunta a que la caída del imperio de seguridad de los Cortina irá acompañada por un redoble de huelgas.

Eulen, una empresa segura en el convulso sector de servicios

La quiebra de Ombuds y la huelga de los trabajadores de Trablisa en el aeropuerto de El Prat de Barcelona ha vuelto a poner en primera línea de actualidad a las empresas de seguridad, donde muchas de ellas tiran los precios a la baja para ganar contratos y luego no pueden hacer frente a las nóminas de sus trabajadores, frente a otras, como puede ser el caso de Eulen, donde prima la calidad del servicio por encima de otras consideraciones.

El sector de empresas de servicios vive tiempo convulsos donde no todos podrán sobrevivir porque en las subastas de contrataciones, especialmente en las empresas públicas, se ha impuesto para la adjudicación como primer criterio el precio, sin considerar otros factores como la experiencia, las capacidades técnicas o la solvencia financiera.

Es decir, las adjudicatarias, como, por ejemplo, el el caso de AENA, no buscan la calidad y la excelencia del servicio, sino la oferta más barata sin importar si se trata de servicios esenciales para el funcionamiento de los aeropuertos, como la limpieza, la seguridad, la asistencia a personas con movilidad reducida, etc. En la actualidad, una vez pasado el corte técnico, la valoración de la parte técnica no afecta a la adjudicación, lo que provoca que en muchos casos el adjudicatario no sea el proveedor que dispone de los mejores medios ni el que propone el mejor servicio, pero si el mejor precio, a costa de rebajar los salarios de sus trabajadores que logran descolgándose de los convenios colectivos, tal y como permitió la reforma laboral del PP.

Y de esos barros vienen estos lodos. En los dos últimos meses se ha conocido la quiebra de Ombuds, que no puede hacer frente a la nómina de sus trabajadores y la huelga indefinida convocada por los vigilantes de Trablisa en El Prat. Pero antes, también han caído empresas que se adjudicaban grandes contratos públicos como Seguridad Integral Canaria (SIC), Seguriber-Umano, Halcón Seguridad, etc. Pero el sector de servicios, también tiene empresas fuertes y con una larga trayectoria y experiencia no solo en áreas de seguridad, sino en otras como limpieza, servicios auxiliares, trabajo temporal, servicios socio-sanitarios, etc. Una de esas compañías es Eulen.

A diferencia de otras empresas del sector, en su capital no hay fondos de capital riesgo que solo persiguen la rentabilidad, sino que desde que fue creada en 1962, hace casi 60 años, mantiene el 100% del capital español y en manos de la misma familia fundadora en su segunda generación. Pero Eulen es mucho más que una empresa familiar española, que factura 1.700 millones de euros anuales. Es toda una multinacional, con presencia en numerosos países, como Portugal, Chile, Perú, Colombia, Costa Rica, Panamá, Republicana Dominicana, México, Estados Unidos, donde adquirirá una empresa, y Emiratos Árabes Unidos (EAU). Durante los próximos meses iniciará sus actividades también en Uruguay.

Generador de empleo Eulen desarrolla su actividad en 68 servicios diferentes: Limpieza, Seguridad, Medio Ambiente, Servicios Auxiliares, Trabajo temporal, Servicios socio-sanitarios. Para ello cuenta con 40.000 empleados en España y 54.000 entre los distintos países en los que está presente. Todos esos trabajadores reciben una formación continua a través del Instituto Eulen de Formación, por el que pasan más de 22.000 personas anualmente. Pese al gran número de empleados, tanto en España como fuera, y pese a la grave crisis económica que provocó una drástica reducción de precios en el sector servicios, Eulen nunca ha hecho un ERE ni se ha descolgado de convenios ni ha bajado sueldos, algo legal tras la reforma laboral del PP, manteniendo sus compromisos firmados y los salarios de sus trabajadores.

Su compromiso con la sociedad y sus empleados, además de una política laboral que garantiza la paridad entre hombres y mujeres y que favorece la promoción interna, se refleja en el hecho de que lleva 30 años trabajando con personas en riesgo de exclusión social, directa o indirectamente a través de fundaciones, así como que el 4% de sus empleados cuenta con alguna discapacidad. A esto hay que sumarle que la compañía ha dado empleo a más de 600 mujeres víctimas de la violencia de género desde 2001 y colabora activamente, desde hace más de 15 años, con entidades como el Ministerio de Sanidad, la Fundación Integra y la Obra Social de La Caixa, entre otras.

Crecimiento sostenido Pese a todos los problemas que siempre acarrea un cambio generacional en toda empresa familiar, Eulen ha logrado hacer una transición general, desde el Fundador a la segunda generación, sin ningún problema para la compañía, que ha seguido creciendo y desarrollándose. El problema familiar, no ha afectado para nada a la continuidad de la compañía, tras dejar su fundador las cosas muy claras en su declaración de últimas voluntades.

14 de agosto de 2019

Trablisa busca vigilantes en Madrid para que trabajen en El Prat en plena huelga

Los representantes de los trabajadores solicitan en los tribunales como medida cautelar que se conserven las grabaciones de las cámaras de seguridad del aeropuerto
Imagen de las colas en El Prat el primer día de huelga de los vigilantes de seguridad.

Transportes Blindados SA (Trablisa) busca personal en Madrid para que trabaje en el aeropuerto de Barcelona El Prat la semana que viene, en el curso de la huelga indefinida de sus trabajadores, que apenas tiene incidencia con unos servicios mínimos fijados en el 90%. La empresa concesionaria de los filtros de seguridad del aeropuerto catalán tiene intención de traer a diez vigilantes de la capital española, según ha podido saber este medio. Como mínimo las personas que recluten saldrán desde allí.

“Los vigilantes recibirán una formación específica a la llegada, no todos irán a escáner”, se señala a las personas interesadas y se les ofrece –más allá de transporte, alojamiento con pensión completa que incluye comida, desayuno y cena– trabajar 72 horas pagadas a entre 10 y 11 euros la hora teniendo en cuenta el convenio nacional y los pluses estipulados. Es un mínimo de 720 euros y un contrato temporal por esos días. “Es como en cualquier evento”, señalan en el proceso de contratación. Las fechas exactas, según la oferta, es del lunes 19 de agosto al viernes 23. Los desplazamientos serían el domingo que viene y el regreso será el mismo viernes o el sábado 24 de agosto.

Esa es una de las “irregularidades” que el comité llevó a la instancia de guardia de Inspección de Trabajo este lunes, una queja que fue rechazada. Se les emplazó a la vía ordinaria, un proceso que puede durar meses según fuentes sindicales. Mientras la empresa asegura que es una práctica normal, los portavoces sindicales afirman que ello muestra que “se quiere tapar su protesta y que no tenga repercusión”, aunque pueda ser legal el mecanismo por el que se efectúa esa contratación. Fuentes del sector apuntan a este medio que es una práctica habitual contratar vigilantes para ocasiones puntuales, eventos, conciertos, congresos, etc. Pero afirman que no sería el caso de la infraestructura catalana, con un paro indefinido en marcha.

Trablisa afirma que lo hace “para cubrir el incremento de bajas” que sufren, aunque no han trascendido datos de cuántos trabajadores la han pedido desde que empezaron los paros el viernes pasado. “Las bajas médicas pueden sustituirse y ante el incremento es necesario desplazar gente de otras delegaciones.

Los días y número variarán en función de las necesidades del servicio”, añaden fuentes de la empresa mallorquina, que precisa que en ningún caso se pretende contratar personal para suplir al personal que se acoge al derecho de hacer huelga. Al arrancar la huelga los trabajadores denunciaron que se había trasladado personal de Mallorca a Barcelona, algo que Trablisa enmarcó en una práctica normal ante las necesidades de la temporada alta, como ha venido haciendo. Pero los trabajadores aseguraron que no se había traslado personal ajeno a la infraestructura hasta la semana antes de que empezaran los paros, cuando ya estaban convocados.

Denuncias ante los juzgados e Inspección de Trabajo Ayer martes el comité de huelga pidió en los juzgados de El Prat como medida cautelar que se registren y se guarden todas las grabaciones de las cámaras de seguridad de estos días para poder demostrar las “irregularidades” junto con denuncias en las que señalan que se vulneran sus derecho y presentó también una demanda por “esquirolaje” por parte de la empresa en la vía ordinaria de Inspección de Trabajo, una ampliación de la que presentaron el primer día de huelga. El comité denuncia que ya está trabajando en El Prat personal de otros aeropuertos.

También se quejan de la “presión” que sufren por parte de los agentes de la Guardia Civil, con quien deben cooperar y quien tiene la competencia de la seguridad en la infraestructura. Esa es otra de las cuestiones que pretenden denunciar, así como la falta de personal en los filtros respecto a lo que marca la licitación –seis por filtro en temporada alta–, aunque fue la comisión de seguridad del aeropuerto –compuesta por la gestora, Aena, y las Fuerzas y Cuerpos de seguridad del Estado– quien autorizó que hubiera menos personal con tal de garantizar el buen funcionamiento y el servicio a los pasajeros, que a diferencia de 2017, no han sufrido las consecuencias del paro.

Por otra parte, la sede de la delegación de Trablisa en Barcelona amaneció ayer con la pintada “viva la huelga” y “servicios mínimos de mierda”, fijados en el 90% por la Delegación del Gobierno. Fuentes de la empresa también explican que se les puso silicona en la cerradura y que el acto vandálico se produjo entre las 20:00 horas del lunes y las 5:00 de la madrugada. La empresa lo denunció ante los Mossos d’Esquadra. Fuentes sindicales han negado que tengan relación con el incidente y aseguran que en ningún caso dirían “viva la huelga”, que es algo que recorta los ingresos de los trabajadores.

Contactos entre comité y empresa La relación entre empresa y trabajadores ha ido distanciándose desde la última reunión de mediación hace una semana. La empresa preveía conversaciones para esta semana que no se han producido ni están, por ahora, previstas. La situación está enquistada, pero fuentes de Trablisa afirman que hay contactos informales con los representantes de los vigilantes. Un extremo que ha sido confirmado por el comité. Con todo, la empresa y los trabajadores admiten que esos contactos no hacen más que constatar la distancia y la dificultad para reconducir la situación. Los trabajadores no tienen intención de desconvocar los paros y Trablisa mantiene que se trata de una huelga “ilegal”.

La sombra de Eulen vuelve a El Prat: empleo precario y millonarios beneficios pese a las huelgas

Huelgas en aeropuertos de trabajadores de Eulen. Un titular que se puede leer prácticamente todos los veranos, puentes y navidades de los últimos tres años y que se ha convertido en un triste clásico de la época estival en la que los viajeros deben soportar largas horas de espera por las paralizaciones de los guardias de seguridad y personal auxiliar de la compañía.

Eulen es una de las mayores multinacionales de servicios auxiliares con casi 30.000 empleados en España, con contratos en los aeropuertos más importantes de España como El Prat y Barajas, pero que se ha hecho célebre por las continuas huelgas de sus trabajadores que denuncian precarización del empleo y malas condiciones laborales. Presidida por María José Álvarez, el enrarecido clima laboral de la compañía es un fiel reflejo de las disputas familiares por el control de Eulen. David Álvarez, su padre y fundador de la empresa y de la bodega Vega Sicilia, falleció en noviembre de 2015 sin cerrar la guerra familiar que le enfrentó a él y a María José y su hermano Jesús David, con sus otros cinco vástagos: Marta, Elvira, Juan Carlos, Emilio y Pablo.

Mientras los hermanos controlan la bodega familiar y El Enebro, la patrimonial de la familia que está repartida en partes iguales entre todos los herederos de David Álvarez; María José se mantiene como administradora única de Eulen a través de su sociedad Daval Control (con el 59% de Eulen). De carácter reservado, poco dada a llegar a acuerdos y dura en el trato, sus hermanos la responsabilizan de los problemas de la empresa de servicios.

Eulen, la "joya de la corona" María José controla la joya de la corona. Mientras Vega Sicilia facturó 37,4 millones en 2018, Eulen ingresó 651,4 millones. Y es que Eulen se ha hecho fuerte en la época de mayores problemas laborales con sus trabajadores logrando beneficios por 14,1 millones de euros en los dos últimos años (4,8 millones en 2017 y 9,3 millones en 2018), periodo en el que se han multiplicado las huelgas de sus trabajadores en El Prat y Barajas. Las cuentas de la compañía remitidas al Registro Mercantil indican que los ingresos de la empresa crecieron un 6,4% en plena tormenta laboral hasta los 651 millones. En este mismo periodo los gastos de plantilla crecieron apenas un 3%, la mitad de los ingresos, hasta los 517,9 millones de euros.

Eulen S.A, la sociedad con la que operan en España, declaró tener 28.543 trabajadores al cierre de 2018. Si consideramos que los gastos de personal son de 517 millones vemos que el sueldo medio pagado por la compañía fue de 18.145 euros brutos. Esto sin incluir los salarios de los directivos, que dejarían la media de los trabajadores de aeropuertos -los que realizan huelga- en una cifra muy inferior. Pero el problema no es solo el salario. De estos 28.543 trabajadores, 11.326 son sin contrato indefinido, elevando la tasa de temporalidad de su plantilla al 40%. Precisamente las demandas de los trabajadores tienen que ver con esta temporalidad y con los bajos salarios que la compañía paga a sus empleados.

Dos años de huelgas El caso más reciente lo tenemos en El Prat. Los trabajadores de seguridad del aeropuerto de Barcelona enfrentan su sexto día de paro indefinidopidiendo mejoras en cuestiones como la compensación de la sobrecarga de trabajo con un plus de un euro por hora trabajada, la formación que reciben, que se cumpla con la paridad entre los trabajadores y que se garanticen los descansos. La empresa concesionaria es Trablisa, adjudicataria del servicio de seguridad en el Aeropuerto de Barcelona desde junio de 2018 y hasta mayo del año que viene. Trablisa hereda la concesión y la subrogación de sus casi 400 trabajadores de Eulen, la anterior concesionaria, que ya vivió huelgas en verano de 2017 y que perdió su concesión tras la fuerte conflictividad laboral.

Después de un laudo con Eulen y una huelga que generó caos en ese verano, se estableció un complemento de hasta 200 euros por 12 mensualidades, que absorbía las otras bonificaciones que puedan tener los trabajadores, de manera que los salarios, que oscilaban entre los 900 euros y los 1.100, quedaban equiparados. Los trabajadores nunca terminaron de estar contentos con estas condiciones, un escasa mejora que Eulen heredó a Trablisa y que le convierte en el germen del conflicto que se está viviendo estos días en El Prat. Pero la historia de conflictos de Eulen es larga. El precedente más reciente lo tenemos en Barajas donde los vigilantes de seguridad mantuvieron paralizaciones durante diciembre del año pasado y enero de este año.

"Vulnerar el derecho a huelga" El comité de huelga exigía que la empresa abonara los pluses que les correspondían a los vigilantes, como los de radioscopia, rotación y productividad, que Eulen se comprometió a abonar, así como a cumplir con la normativa de paridad en el control de arcos (disponibles vigilantes hombres y mujeres para la revisión de los viajeros) y que proporcionara los materiales de trabajo necesarios, como ropa de abrigo. Beneficios, en teoría, acordados con el Ministerio de Fomento.

En este proceso, los trabajadores demandaron a la empresa por vulnerar el derecho a huelga, "venir obviando en las negociaciones al comité de huelga", así como de haber decretado "de forma unilateral y abusiva" unos servicios mínimos de hasta el 100%. Y suma y sigue. Durante el verano de 2017, fueron los responsables de la mega-huelga de El Prat que se mantuvo hasta septiembre y amenazaron con movilizaciones simultáneas en Barajas. Los trabajadores de la empresa consultados por este diario insisten en señalar que las condiciones que ofrece la empresa no son las óptimas y que en el caso de los aeropuertos, la precariedad es mayor. Su sueldo oscila según la antigüedad y algunos complementos, pero el grueso del personal cobra entre 900 euros y 1.100 euros, pese a las continuas movilizaciones de los últimos años. Esto obliga a los trabajadores a realizar horas extras que aumentan su carga laboral, pero no mejoran sustancialmente sus remuneraciones.

Los vigilantes de seguridad de El Prat denuncian por esquirolaje a Trablisa

Los representantes de los trabajadores también han presentado denuncia contra Aena por vulneración del derecho a huelga

El comité de huelga de los vigilantes de seguridad del aeropuerto de El Prat, en Barcelona, ha presentado este martes una batería de denuncias contra Trablisa y Aena por vulneración del derecho a huelga. Respecto a la compañía han ido más allá y han presentado también denuncia ante Inspección de Trabajo por esquirolaje, ya que los representantes de los empleados afirman que la empresa está trayendo personal de otras bases para suplir a los huelguistas. Fuentes del comité del aeropuerto de Palma de Mallorca confirman que los trabajadores han recibido ofertas para hacer horas en la capital catalana.

Los representantes de los trabajadores de seguridad privada de los controles de El Prat continúan su pugna con la empresa concesionaria del servicio, Trablisa, para conseguir las mejoras salariales que se propusieron con la convocatoria de huelga. Tras el revés del pasado lunes de Inspección de Trabajo, que rechazó tramitar por la vía de urgencia la demanda de mayor transparencia en la información y condiciones de trabajo de la plantilla, este martes -el quinto día de huelga- han añadido un elemento de presión por otra vía: han denunciado a Trablisa por esquirolaje.

Fuentes del comité de huelga de Barcelona afirman que la empresa está supliendo los turnos de los huelguistas -que cabe recordar que son limitados, debido a unos servicios mínimos del 90%- con personal de otras bases. A preguntas de EL PERIÓDICO, fuentes del comité de empresa de los vigilantes de seguridad del aeropuerto de Palma de Mallorca afirman que los empleados de la base han recibido ofertas para trasladarse temporalmente a Barcelona. "Es algo bastante atractivo, porque se facturan muchas horas", han comentado dichas fuentes. También remarcan que la movilidad entre bases es algo relativamente habitual en el periodo estival, aunque reconocen un pico de demanda hacia Barcelona para estas fehcas.

Los representantes de los trabajadores también se han personado en los juzgados de primera instancia de El Prat para denunciar tanto a Trablisa, como al operador aeroportuario Aena, por vulneración del derecho de huelga. Piden que se conserven las imágenes de las cámaras de seguridad para poder apuntalar sus acusaciones de esquirolaje.