Noticias Destacadas SPV Sevilla


26 de julio de 2022

SPV alerta del riesgo que supone trabajar con condiciones climáticas severas sin las medidas adecuadas


El sindicato Profesional de vigilantes SPV alerta del riesgo que supone para el personal de seguridad privada trabajar con condiciones climáticas severas sin las medidas adecuadas para la seguridad y salud de los trabajadores.

El sindicato profesional de vigilantes ha lanzado una campaña informativa donde alertan del riesgo que supone para los trabajadores la exposición al sol. Entre los sectores más expuestos se encuentra el de la seguridad privada, con trabajadores abandonados a su suerte en locales fuera de los centros urbanos como pueden ser los casos de polígonos industriales y centrales solares, o directamente al cuidado de terrenos y propiedades como pueden ser obras, parcelas o el cuidado de promociones inmobiliarias desocupadas.

SPV denuncia que la exposición al calor en este tipo de instalaciones protegidas sin las medidas adecuadas de seguridad e higiene, puede causar graves alteraciones en los trabajadores por golpes de calor. En estos lugares de trabajo, donde suelen darse una organización precaria del trabajo (sin garita donde protegerse, sin aire acondicionado, sin acceso de agua refrigerada para su consumo, sin zonas de sombras suficiente etc.) se pueden producir una combinación de factores individuales (edad, salud física, la fatiga, el esfuerzo físico inherente a la tarea...) y colectivas (organización de la actividad, las condiciones de trabajo...) donde el riesgo climático se agrava, alterando el rendimiento físico y mental de los trabajadores, hechos que, si no son paliados y combatidos por las empresas con medidas protectoras en materia de salud, pueden llegar al extremo de producirse accidentes laborales con el resultado de fallecimientos, tal y como ya han ocurridos en distintos casos en el territorio nacional.

SPV ha puesto en conocimiento de inspección provincial de trabajo y seguridad social distintos episodios que incumplen la normativa laboral, lugares de trabajo donde los vigilantes de seguridad están soportando un estrés térmico grave, sin la debida protección que debe ser ofrecida por sus empresas. El último de los casos denunciados (VER AQUÍ) hace referencia a los trabajadores de la empresa Pycseca que trabajan en distintos parques de la ciudad de Dos Hermanas. Entre otras cosas, poníamos en conocimiento de la inspección que estos trabajadores no disponían en su lugar de trabajo de agua potable en cantidad suficiente y fácilmente accesible, soportando temperaturas de entre 45°C y 49°C, sin un lugar donde resguardarse durante jornadas de hasta 10 horas de servicio. También se ha reflejado en la denuncia carencias en la falta de garitas, aseos, retretes y vestuarios.

SPV denuncia el excesivo retraso que acumulan estas cuestiones a la hora de tomar medidas. La denuncia registrada en mayo en la inspección de trabajo sobre los parques de Dos Hermanas sigue sin resolverse, cuando se entiende que tenía que haber sido tratada con carácter de urgencia, máxime con los antecedentes que se están dando en nuestro país con la ola de calor de este verano, con graves consecuencias para los trabajadores que la soportan.

VALENCIA: Vigilante de un local de ocio entregan a la policía a unos sujetos por grabar imágenes de un baño


Detenidos dos hombres por grabar a unos jóvenes practicando sexo y difundir las imágenes

Agentes de la Policía Nacional han detenido en la localidad valenciana de Gandía a dos hombres, de 18 y 19 años, acusados de grabar a dos jóvenes manteniendo relaciones sexuales en el baño de una sala de fiestas y difundirlo. Según ha informado Jefatura en un comunicado, los hechos ocurrieron la madrugada del domingo, cuando agentes que realizaban labores de prevención fueron alertados por la Sala del 091 para que se dirigieran a una sala de fiestas de la localidad, donde el servicio de seguridad tenia retenidos a dos jóvenes por grabar a otros manteniendo relaciones sexuales y se estaban pasando el video.

Una vez allí, los agentes se entrevistaron con los vigilantes de seguridad y les manifestaron que tenían retenidos a dos hombres, ya que una chica les había requerido porque, al parecer, la habían grabado practicando sexo en el baño de la discoteca. Posteriormente se entrevistaron con la víctima, la cual manifestó, que mientras practicaba sexo en el baño con un chico, vio a los dos amigos de éste asomarse por la parte superior del aseo, uno de ellos con el móvil en la mano, por lo que salió y avisó al personal de seguridad.

Tras ello localizaron a los jóvenes y les pidió ver las imágenes, momento en el que se puso nerviosa al observar que efectivamente la habían grabado y lo habían enviado mediante mensajería instantánea a algún contacto, por lo que borró el video por miedo a que se difundiera más. Finalmente, los agentes detuvieron a los dos jóvenes como presuntos autores de un delito contra la intimidad e incautaron sus teléfonos móviles. Los detenidos, sin antecedentes policiales, han pasado a disposición judicial.

25 de julio de 2022

La inspección de Trabajo requiere a la empresa Pretoria para que abone el salario conforme marca la Ley


ACCEDE a la sentencia AQUÍ

GERONA: Agreden al vigilante de seguridad de una piscina de Figueres tirándole espray pimienta

Una entidad denuncia que a raíz de los hechos sólo dejan entrar a los abonados pero al Ayuntamiento lo niega.

Unos jóvenes agredieron el jueves pasado al vigilante de seguridad de la piscina descubierta de Figueres tirándole espray pimienta en los ojos. La entidad Ànima Mater denuncia que a raíz de los hechos se ha dejado de vender entradas y que sólo se deja acceder los abonados pero el Ayuntamiento lo niega y dice que sólo se veta la entrada a aquellos que buscan provocar disturbios y «romper la convivencia». A través de las redes sociales, sin embargo, la entidad dice que a raíz del incidente el consistorio ha «cerrado» las instalaciones a la población general «en plena ola de calor».

«Es vergonzoso que por unas personas que hicieron un acto incívico se sancione a toda la población. Pedimos al ayuntamiento que reabra las puertas de la piscina municipal inmediatamente», dicen en un tuit. También afirman que se están difundiendo mensajes «falsos» sobre lo qué pasó, estigmatizando colectivos de menores y jóvenes vulnerables que no tuvieron nada que ver».

El pan de cada día de los profesionales de seguridad privada en el metro de Barcelona

Así se enfrenta una vigilante del metro de Barcelona a un pasajero que no quiere ponerse mascarilla

El metro de Barcelona ha vivido otra escena en la que una vigilante de la Línea 5 del Metro de Barcelona se enfrenta a un pasajero que no se quiere poner la mascarilla. El altercado acaba con la mujer arrojando la mochila del pasajero al andén ante la pasividad del hombre, que ni siquiera sale a buscarla, lo que ha originado comentarios sobre su propiedad.

La mujer le insiste una y otra vez en que se ponga la mascarilla al hombre, que se niega a hacerlo. Entonces le pide que abandone el vagón y se niega también, lo que motiva que la vigilante le coja la mochila y la lance fuera del vagón. Ni en esas circunstancias el hombre le hace caso. El vídeo muestra cómo la vigilante se enzarzan en una discusión en la que la vigilante le recrimina «no tener educación» por no acceder a ponerse la mascarilla ante el resto de pasajeros, que le reclamaban al hombre que se colocara la medida de protección sanitaria.

24 de julio de 2022

JAÉN: Ingresan en prisión los dos acusados de asesinar al vigilante de seguridad de Peal de Becerro

Los dos jóvenes, de 18 y 20 años, han sido trasladados a la cárcel de manera provisional, comunicada y sin fianza por el homicidio de Álvaro S.R., de 29 años

Prisión provisional, comunicada y sin fianza, para dos de los cuatro implicados en el crimen del vigilante de seguridad, de 29 años, asesinado el pasado domingo en el municipio jiennense de Peal de Becerro. Es el dictamen del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Cazorla, desde donde se ha ordenado el traslado a la cárcel de los jóvenes de 18 y 20 años acusados de un delito de homicidio. A los otros dos investigados, de 28 y 30 años, se les tomó declaración el pasado lunes y fueron puestos en libertad provisional a expensas de ser reclamados por la justicia.

Recordemos que fue el domingo 17 de julio cuando el vigilante, Álvaro S.R., perdía la vida en una avenida cercana al local donde estaba trabajando tras recibir varias puñaladas en el pecho. Aunque la investigación llevada a cabo por la Guardia Civil continúa abierta, todo apunta a que la víctima pidió a los cuatros individuos que no sacaran sus bebidas del local, una situación originó la pelea con resultado mortal. La muerte del joven, que trabajaba como portero en el establecimiento para ganar un extra económico, conmovió a todo el municipio. Vecinos y ciudadanos llegados desde otros puntos de la provincia se concentraron el lunes por la tarde ante las puertas del ayuntamiento para condenar este crimen pero, lo que parecía ser una manifestación política, acabó provocando varios disturbios por las calles de Peal de Becerro.

Un grupo de participantes pretendieron acceder al barrio donde residen los presuntos autores del asesinato. Saltándose la línea de seguridad marcada por los agentes de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, se acercaron hasta estas viviendas, donde pintaron en varias fachadas y volcaron varios vehículos. En este punto, la Guardia Civil se vio obligada a pedir refuerzos para controlar la situación, si bien los manifestantes se dirigieron a la calle Sol para seguir causando daños. En esta vía de Peal habitan familias de etnia gitana que nada tienen que ver con el suceso pero, igualmente, los exaltados dañaron fachadas de diferentes casas y todo apunta a que originaron un incendio en una vivienda deshabitada, extremo que está siendo investigado.

Trabajos que matan o cómo ganarse la vida a más de 40 grados por el salario mínimo


En lo que va de verano han fallecido por el calor tres trabajadores en la Comunidad de Madrid y más de 1.000 personas en toda España. Todos los días, miles de trabajadores se exponen a temperaturas extremas.

Hace mucho calor, es verano, y lo que hasta hace unos años se consideraba como una falacia, el cambio climático parece que va en serio. Las altas temperaturas no dan tregua y salir a la calle, incluso para dar un paseo, se torna desagradable. Imaginen lo que supone trabajar a pleno sol… con temperaturas que superan los 40 grados centígrados hasta picos donde las condiciones no son compatibles para la vida. Hasta ahora, y transcurrido apenas un mes de verano, ya han fallecido tres trabajadores durante su jornada laboral, sólo en la Comunidad de Madrid. El jueves se confirmaba la muerte del último, un hombre de 56 años que repartía folletos en la localidad madrileña de Paracuellos de Jarama.

Eran las 15:45 horas cuando el repartidor caía desmayado en mitad de la calle Sol. Los viandantes llamaron al 112, que tras media hora de reanimaciones, no pudo hacer nada. El hombre marcaba una temperatura corporal de 42 ºC. Un golpe de calor había acabado con su vida, al igual que terminó, días antes, con la de un operario de limpieza municipal y con la de un trabajador de una nave industrial. Esta revista ha hablado con alguno de los miles de trabajadores -todos mileuristas raspados; no pasan del salario mínimo- que se ganan el pan de cada día bajo el implacable sol mientras sudan como pollos recalentados. En la Puerta del Sol de Madrid, donde el astro rey no puede ser más inclemente en conjunción con el cemento, el metal y la multitud, se concentran decenas de ellos.

“El lunes se me quemó el brazo, me han salido ampollas”, comenta Jhoan, un repartidor de comida a domicilio que está sentado en un banco, descansando, sorbiendo las pocas gotas que caen de una botella de agua congelada. Al ser preguntado por qué no se compra crema solar protectora, responde: “Porque me han dicho que cuesta casi 20 euros el bote. O como, o me me compro crema”. Con el negro horizonte con el que se presenta lo que queda de verano y con el reciente antecedente de los tres muertos por calor extremo se encuentra Eduardo. Este conductor de 'tuk-tuk' afirma que “la ola de calor ha sido horrorosa”. Tanto que ha tenido que parar algún 'tour' porque sus clientes no aguantaban la temperatura. “La semana pasada, un austriaco me pidió que ‘abortara la misión’ porque se estaba quedando dormido y se encontraba mal”.

Según la web de la Comunidad de Madrid, “las olas de calor son episodios de temperaturas extremas que pueden tener consecuencias sobre la salud: dermatitis, edemas, quemaduras, insolación, calambres, síncope por calor, etc. y en algunos casos consecuencias más graves como el agotamiento o el golpe de calor, que puede llegar a ser mortal o dejar importantes secuelas”. Justamente un edema es lo que padeció hace un par de días De jesús, uno de los 'hombres-cartel' que informan sobre la compra y venta de oro. “Mira, el martes llegué a casa y se me habían hinchado los pies de estar todo el día aquí, de pie. Voy a mandarle esta foto a mi jefe para que lo vea. Yo soy de Venezuela, y no aguanto este calor tan seco”, explica.

A su lado se encuentra Jaime, vendedor de cupones de la ONCE. Dice saber cómo lidiar con la canícula: “Para contrarrestar la deshidratación me bebo hasta tres litros de agua y de bebidas isotónicas solo por la tarde. Además no llevo ni silla ni sombrilla porque me pesan mucho y tengo la espalda hecha polvo, así que trato de ponerme siempre a la sombra”.

Lo tienen más complicado sus amigos los 'muñecos'. Con sus pesados y coloridos trajes de algodón sintético animan la tarde de los transeúntes. Pueden ganar hasta 50 euros al día. “No hablar español”, comentan los felices Mario Bros. 1 y Mario Bros. 2. ¿Cómo pueden llevar semejantes trajes y no desfallecer? A pocos metros, un panda gigante reconoce que tiene "un par de ventiladores dentro del traje conectados a una batería". "Cuando el bochorno aprieta no sirven de mucho”, lamenta. Camilo, el hombre que se esconde bajo el traje, ha llegado al límite de casi perder la conciencia en más de una ocasión, momentos en los que se quita el traje y descansa para refrescarse.

Juan, encargado de una obra, admite que "el secreto para no sentirse mal es empezar a trabajar lo más temprano posible. Nosotros entramos a las siete de la mañana, justo después del amanecer. A las tres, cuando termina nuestra jornada, no hay quién haga nada. De momento en esta obra no ha habido ningún problema, toquemos madera”.

Ojalá nadie más muera por el calor extremo. De momento, el Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo), perteneciente al Instituto de Salud Carlos III, se muestra categórico: “las muertes atribuibles a las altas temperaturas registradas hasta el pasado martes (19 de julio), cuando ya había finalizado la ola de calor, ascienden a 1.047 fallecidos en toda España, con el lunes y el martes como los días con más defunciones estimadas, 184”.

PONTEVEDRA: Un sujeto provoca daños en urgencias del Hospital do Salnes y amenaza al vigilante navaja en mano.

El hombre que arrasó Urgencias en O Salnés provocó daños por un importe de 2.500 euros. 
El sujeto se empecinó con el guardia de seguridad, al que persiguió navaja en mano.

El miércoles por la noche, la tensión que suele acompañar a un servicio como las emergencias médicas se disparó en el Hospital do Salnés hasta un nivel nunca visto en sus veinte años de existencia. Un paciente que, aunque parecía más mayor, ronda la treintena, la emprendió con las ventanillas de admisión, en el área de Urgencias, donde finalmente logró introducirse, destrozando todo cuando encontraba a su paso. El Servizo Galego de Saúde acaba de evaluar los daños provocados por este furibundo sujeto. Repararlos le costará al erario público 2.500 euros.

No está muy claro todavía el motivo por el que este hombre, un vecino de Santa Mariña habitual del complejo sanitario de Ande que había acudido a Urgencias junto a su madre, montó en cólera. Que subiese al hospital a las cuatro de la mañana se debió, por lo visto, a una ingesta masiva de pastillas por su parte. El caso es que, cuando el equipo médico de guardia quiso darle el alta, él se negó a abandonar las instalaciones, aferró un soporte de suero y desenfundó la navaja que portaba en un bolsillo.

De inmediato, su ira se concentró sobre el único vigilante de seguridad que entonces prestaba sus servicios en el hospital. El turno comprendía, además de al guardia y al personal sanitario, a una persona de limpieza y a un celador, que hicieron fuerza en las puertas de acceso al área de Urgencias en sí, relegando al individuo al vestíbulo. Fue entonces cuando, armado con el soporte metálico, arrasó las ventanillas de admisión hasta reventar una de ellas, por la que se introdujo. Amenazando de muerte al vigilante, recorrió pasillos y despachos, llevándose por delante al menos un monitor de ordenador.

La policía, advertida de lo que ocurría, trató de dialogar con el iracundo sujeto, que no cejó en su empeño hasta que su propia madre consiguió arrebatarle el soporte que blandía. Sedado y maniatado, pasó la noche en Urgencias, vigilado por cuatro agentes que la dirección solicitó a la Subdelegación del Gobierno. Mejorar los tiempos de reacción y afinar un protocolo claro de actuación en estos casos es ahora el objetivo de la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía en Vilagarcía de Arousa.

La seguridad no entiende de géneros

La plantilla de Clece Seguridad en Huelva cuenta con tres mujeres que prestan servicio como vigilantes en varios edificios de la Diputación y aseguran sentirse “una más” en el equipo

"Nunca me planteé ser vigilante de seguridad, lo veía por aquel entonces un mundo de hombres, pero en 2006 tuve la suerte de realizar un curso a través de la Junta y en mayo de 2007 obtuve la Tarjeta de Identificación Profesional (TIP) de vigilante”. Así cuenta sus inicios como vigilante de seguridad María del Carmen (Mamen) Bellerín, miembro de la plantilla de Clece Seguridad en Huelva. “Cuando yo comencé en la seguridad, recuerdo cómo hace 14 años, ver a una mujer en un furgón blindado y con un arma en un pueblo de la sierra era como ver un extraterrestre”, recuerda Mamen entre risas.

Afortunadamente, el tópico de que existen trabajos masculinos y otros femeninos cambia poco a poco y va quedando obsoleto. Muestra de este cambio es el sector de la Seguridad Privada. Aunque la mayor parte de las plantillas son hombres, las mujeres se están incorporando cada vez más. Así ocurre en la empresa Clece. Ejemplo de ello son Mamen y sus compañeras Ana Corrales y Cristina Domínguez, tres mujeres que trabajan en Clece Seguridad como vigilantes en diferentes edificios de la Diputación de Huelva. Ellas demuestran que estas tareas no entienden de género.

En marcha desde diciembre La empresa Clece inicia el servicio de Seguridad en Huelva el 1 de diciembre de 2021, y actualmente presta sus servicios en inmuebles de la Diputación de Huelva tan emblemáticos como el Palacio Provincial, el Muelle de las Carabelas, el Parque Botánico Celestino Mutis o el Estadio Iberoamericano. Las funciones que realizan estas trabajadoras son las que vienen en la ley de Seguridad privada, entre ellas, ejercer la vigilancia y protección de bienes, establecimientos, lugares y eventos; efectuar controles de identidad, objetos personales, paquetería, mercancías o vehículos; evitar la comisión de actos delictivos o infracciones administrativas; detener y poner a disposición de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad competentes a los delincuentes y los instrumentos y pruebas de los delitos, así como denunciar a quienes cometan infracciones administrativas. Además, realizan rondas de control en los servicios para el cumplimiento de todo lo anterior.

Ana Corrales está en el Servicio de Drogodependencias. Ana Corrales comenzó trabajando en Seguridad Privada en el Ejército. Actualmente trabaja en el Centro Provincial de Drogodependencias de la Diputación de Huelva, servicio que presta Clece. “Mi cometido en este puesto es velar por la seguridad del centro, trabajadores y trabajadoras, y usuarios que acceden al mismo”, explica Ana. “Mi experiencia en estos casi 15 años como vigilante es que el trato con mis compañeros siempre ha sido bueno y en ningún momento, por el hecho de ser mujer, me han tratado diferente, sino todo lo contrario. Siempre me he sentido cómoda y como una más”.

Su compañera Cristina Domínguez, que lleva en este sector desde 2018, respalda también estas palabras: “la seguridad ha sido un campo que siempre me ha gustado mucho y a día de hoy me sigue fascinando”, cuenta. “Que me ofrecieran este servicio en el Palacio de la Diputación y ser la primera mujer vigilante aquí es un orgullo y una gratificación enormes, estoy muy contenta”, asegura. “En mi puesto de trabajo en Clece me siento totalmente integrada y en igualdad de condiciones. Mis funciones son el control de acceso y salvaguardar la integridad de las personas que trabajan aquí, de las que acceden y de las instalaciones del edificio en general, además de llevar el control de cámaras y la central de alarmas”, explica.

Mamen Bellerín, con quien comenzábamos este reportaje, solo tiene también buenas palabras para la empresa. “Comencé a trabajar en Clece Seguridad en 2020, con la pandemia, en un centro de evacuación para temporeros con Covid. Desde entonces, la empresa ha estado siempre muy pendientes de nosotros”, explica. Ahora Mamen ejerce de vigilante en el inmueble de Gestión Tributaria de la Diputación de Huelva. “En todos los años que llevo nunca he encontrado discriminación. Siempre me he sentido muy a gusto, tanto con los compañeros, clientes y empresa. Me gusta mucho que cada vez haya más mujeres que se dedican a la seguridad”.

Gestión de las emociones La jefa del Servicio de Clece Seguridad en Huelva y Sevilla, Tania González, da fe del buen trabajo que realizan estas tres mujeres. “Estamos muy contentos con ellas, son grandes profesionales que hacen fácil el trabajo y dan un valor añadido a los servicios de Clece”. Para Tania esta incorporación era necesaria, “hacía falta romper esas barreras de roles en este sector, y eso es lo que ellas representan”. Y añade, “creo que el de vigilante de seguridad no es un trabajo que dependa de la fuerza física, sino de saber gestionar las emociones y situaciones complicadas a través de las palabras. ¡Y en eso las mujeres somos expertas!”.

“Nuestra apuesta por la igualdad es firme” Para el jefe de Servicios Generales de la Diputación de Huelva, Francisco Sánchez Nogales “efectivamente, tradicionalmente el sector de la Seguridad se ha entendido siempre como un trabajo más apropiado para hombres, siendo la presencia de la mujer casi residual. Afortunadamente, esa visión de la masculinización de los trabajos de seguridad va cambiando, lo notamos viendo cada vez más presencia de mujeres ejerciendo el trabajo de seguridad, lo cual valoramos muy positivamente”.

Prosigue Sánchez Nogales afirmando que “sin lugar a dudas, el hecho de que por primera vez tengamos a tres mujeres en la Diputación dentro de la plantilla de Seguridad hace pensar que algo está cambiando y que se apuesta por la presencia de mujeres, también en el servicio de Seguridad de los edificios provinciales”. Sánchez Nogales concluye afirmando que la “Diputación apuesta por la igualdad de género en cuanto a paridad en el número de personas trabajando, en salarios, condiciones, así lo dice nuestro plan de Igualdad. La apuesta por la igualdad de género es firme y en ello trabajamos día a día”.

La Audiencia anula la multa de 46 millones a Prosegur y Loomis al no probar la CNMC la existencia de pacto

La Audiencia Nacional ha anulado una multa de 46,4 millones de euros impuesta por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) a Prosegur y Loomis al considerar que el organismo presidido por Cani Fernández no ha acreditado la existencia de un plan común y de una práctica concertada entre ambas compañías para repartirse el mercado de transporte.

En concreto, la CNMC multó en 2016 con 39,4 millones de euros a Prosegur y con siete millones de euros a Loomis por repartirse el mercado, acordar precios e intercambiar información comercial sensible durante siete años para el transporte y manipulación de fondos. Ahora, la sala de lo Contensioso-Administrativo de la Audiencia Nacional ha estimado el recurso presentado por Prosegur porque entiende que no existe en el expediente administrativo ninguna prueba documental que ponga de manifiesto que el comportamiento de las sancionadas se debiera a un plan previamente concertado entre ellas.

La Sala considera que la CNMC apoya sus conclusiones en «suposiciones e interpretaciones basadas en indicios que carecen de relación directa con el hecho que se quiere acreditar», toda vez que la recurrente ha ofrecido respecto de cada uno de esos indicios «explicaciones alternativas razonables», algunas basadas en normas legales, que, según la sentencia, debieron llevar a la CNMC «a ser más exigente» en los razonamientos que rechazan esas explicaciones alternativas como justificativas del comportamiento imputado. «El comportamiento de la recurrente podía estar amparado en razones de optimización de recursos y de racionalización del gasto. Explicaciones alternativas razonables que justifican el comportamiento de la recurrente y que, además, tienen amparo legal, lo cual lleva a este Tribunal a concluir que los indicios de actuación concertada en que se ha basado la CNMC no pueden constituir prueba de cargo», señala la sentencia.

De esta forma, la Sala concluye que la CNMC no ha acreditado que las conductas imputadas se hayan realizado en ejecución de un plan común y concertado o aprovechando idéntica ocasión que implica un vínculo de complementariedad entre las empresas imputadas. Al contrario, esta Sala entiende que la CNMC ha justificado de forma «voluntarista y artificiosa» la existencia de ese plan concertado por cuanto se ha apoyado en expresiones llamativas recogidas en algunos correos electrónicos internos emitidos por empleados de las empresas.

Sin embargo, no consta, según la sentencia, la acreditación de un elemento de cohesión o de vinculo de complementariedad entre las actuaciones llevadas a cabo por las empresas imputadas para poder encuadrar esas conductas dentro de la consecución de un objetivo común del plan acordado por las empresas imputadas.