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19 de diciembre de 2019

«Estuve tres meses de baja y no reconocían el accidente laboral»

Javier Abad participó ayer en la movilización de los vigilantes de seguridad para exigir más medios y mayor protección jurídica

Javier Abad, natural de Vilagarcía, es vigilante de seguridad desde 1998. Ayer participó en la concentración de Pontevedra convocada por el sindicato UGT. Trabaja como vigilante en el Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo. Sabe bien lo que es sufrir una agresión física. En su trayectoria profesional acumula seis, la más grave el pasado febrero. «Estuve tres meses de baja. Me afectó a un hueso de la muñeca y un hombro. Fue en el servicio de Urgencias, cuando acudí para defender a un médico de un paciente», relata. Javier, al igual que muchos de sus compañeros, se siente desprotegido por la Administración central y la mutua. Tras esa agresión de febrero tuvo que denunciar a la mutua porque no reconocía lo ocurrido como un accidente laboral. «Me decían que eran daños degenerativos porque ya tengo 50 años. Al final, la Seguridad Social resolvió a mi favor», subraya. 

Él trabaja para Securitas y subraya que la situación de los vigilantes del Chuvi y del CHUS es mucho mejor que la de compañeros de otros hospitales públicos. «Gracias a un acuerdo con Securitas en los centros hospitalarios contamos con las medidas de autoprotección reguladas, es decir, chalecos, espray de gel pimienta y guantes anticorte, además de unos protocolos de actuación», señala. Este vigilante asegura que desde que este año se amplió el número de vigilantes del Cunqueiro bajó el número de altercados y también de bajas laborales. En ese centro están ahora seis vigilantes en el turno de mañana, seis en el de tarde y tres en el de noche. «Con más personal hay un efecto disuasorio que minimiza el riesgo», recalca. 

Un grupo de vigilantes de seguridad privada, convocados por el sindicato UGT, se concentraron ayer ante la Subdelegación del Gobierno en Pontevedra para reclamar medidas de autoprotección suficientes y una mayor protección jurídica en el desarrollo de sus funciones. Isaac Gutiérrez explicó que la protesta de este miércoles se enmarca en una campaña estatal para denunciar que se está registrando un incremento en el número de agresiones a estos profesionales. En la ciudad, esta central ha difundido este año varios casos ocurridos en alguno de los dos hospitales públicos (Montecelo y Provincial). Además de centros sanitarios, la situación se agrava en medios de transporte como ferrocarriles, centros comerciales o campos de fútbol. 

¿Qué es lo que demandan? Exigen al Gobierno central que obligue a las empresas a dotar de mayores elementos de autoprotección y a contar con protocolos de actuación. Quieren que esa obligatoriedad se incluya en el reglamento de seguridad privada. Un reglamento que debe avanzar, sostienen, hacia una mayor protección jurídica del personal de seguridad privada. Subrayan que juegan un papel fundamental y complementario a la seguridad pública «en lugares reconocidos como estratégicos y de pública concurrencia». El Gobierno y el ministro del Interior, remacha UGT, tienen que pasar de las palabras a los hechos. «La seguridad privada es diariamente agredida en el ejercicio de sus funciones. Ante este hecho hay una gran pasividad de empresas, usuarios y el propio Ejecutivo». Piden que se reconozca su autoridad y que si son agredidos no sean delitos leves.

La Guardia Civil pide a la seguridad privada máxima alerta antiterrorista

Envía a las empresas recomendaciones para evitar atentados y cómo actuar en situaciones críticas

La Guardia Civil, dentro de la campaña de evitación de atentados terroristas durante las fiestas navideñas, ha dirigido un escrito a las empresas de seguridad privada en el que transmite una serie de recomendaciones y medidas a adoptar en situaciones críticas, si es que se llegan a producir.

En el citado escrito, según han informado a LA RAZÓN fuentes conocedoras del mismo, se enfatiza que en estas fechas es preciso, no sólo mantener las medidas de prevención, protección y respuesta previstas en los Planes Antiterroristas, sino reforzarlas con la mayor intensidad posible. A este respecto, se refiere a las grandes concentraciones de personas en lugares públicos, como centros comerciales, fiestas, etcétera, por constituir los lugares que, al menos sobre el papel, podrían ser elegidos por los terroristas para perpetrar sus acciones criminales.

Ante esta realidad, los expertos de la Benemérita recuerdan que no se puede descartar ninguna modalidad de atentado. Se refieren, sin citarla, a la famosa recomendación del que fuera portavoz de Daesh, Mohamed Adnani, muerto en una acción militar USA, que pedía a los “moujahidines” (combatientes) que, llegado el momento de atacar, no despreciaran ningún “arma”: el cuchillo, un coche y, si no disponían de estos medios, hasta las piedras. Todo era útil con tal de matar a los “cruzados” (cristianos).nSe recuerda, que en las campañas mediáticas que desarrolla el “cibercalifato”, se anima a los seguidores de Daesh a que pasen a la acción con lo que tengan a mano y sin dudar un momento (conscientes del efecto mediático que tienen los atentados en occidente, como el recientemente cometido en Londres).

La amenaza yihadista está representada por grupos organizados (se sospecha que existen en algunas ciudades europeas y cuentan con suficiente preparación y formación terrorista. Y, lo que es igualmente peligroso, los actores (“lobos”) solitarios, que, por su carácter imprevisible, atentan por su cuenta. Normalmente, no tienen contactos orgánicos con la dirección de la banda yihadista y atacan de formar libre, autónoma y sin recibir instrucciones. Son los que utilizan cuchillos, vehículos de motor y, llegado el caso, explosivos de fabricación casera. Los productos con que se realizan estos artefactos, en teoría de venta libre en el mercado, están muy controlados mediante protocolos que deben cumplir todos los comercios.

Definido el peligro que representa este terrorismo, se articulan una serie de consejos para que los agentes de la seguridad privada operen con profesionalidad y serenidad hasta la llegada de las Fuerzas de Seguridad (FSE). Lo esencial es visualizar, verificar, que se está ante un atentado terrorista y, en consecuencia, poner en marcha las medidas que ya están definidas con anterioridad: evacuación o aislamiento del personal civil, dando siempre prioridad a la seguridad de las personas; comunicar inmediatamente lo ocurrido a las FSE; mantener, transmitir la calma y el control de la situación, para que todo el personal de seguridad actúe con profesionalidad y confianza; y, a la llegada de las FSE, identificarse claramente para evitar equívocos. Resulta fundamental guardar las grabaciones de vídeo/audio que registren los sistemas de seguridad.

Asimismo, es preciso identificar y aislar a los posibles testigos de lo que ha ocurrido (la comunicación entre ellos, por los comentarios que se hacen, pueden generar confusiones indeseadas a la hora facilitar la información de que disponen). Asimismo, y ante la posibilidad de que tuvieran que operar los grupos de intervención, tener accesibles los planos del lugar afectado por el ataque. A este respecto, se recomiendan que los agentes de seguridad privada indiquen a las FSE los lugares donde puedan estar escondidos los terroristas, materiales peligrosos almacenados que pudieran utilizar, etcétera.

Se recomienda estar muy atentos al entorno laboral en el que se mueven los agentes ya que determinados indicios pueden alertar de que un individuo o individuos se preparan para atacar. A este respecto, se señalan una serie de comportamientos que pueden alertar que alguien se está radicalizando: atención exagerada a lo permitido y lo prohibido; tensiones o cambios de comportamientos familiares; retraimiento y polarización social; abandono de amistades; agresividad verbal o física ilógica; aislamiento; asistencia a reuniones privadas, restringidas, fuera de la vista de otras personas; actividades deportivas o entrenamientos repentinos, para mejorar la forma física; seguimiento en común e intercambio de propaganda, sobre todo on-line; y puesta en práctica de medidas de seguridad.

En cualquier caso, la Guardia Civil advierte que las simples apariencias no resuelven todo, ya que una persona muy religiosa no significa que sea un extremista. Pero, unido otros factores, puede aportar pistas importantes, en especial si el individuo experimenta un cambio total de conducta, rompe con lo que era habitual y se manifiesta de una forma extraña e impropia.

SEVILLA: Sindicatos se concentran para reclamar más seguridad para los vigilantes de seguridad


18 de diciembre de 2019

BARCELONA: Los vigilantes de TMB, Renfe y Ferrocarrils podrán usar gas pimienta

Un tren de Rodalies, cuyos vigilantes podrán usar gas pimientaLos Mossos dan el visto bueno a que la nueva medida de defensa se introduzca a partir de enero, tras el repunte de ataques de las últimas semanas.

Los vigilantes de seguridad privada podrán utilizar espráis de gas pimienta en Metro, Ferrocarrils de la Generalitat y Renfe. El nuevo equipamiento estará disponible a partir del mes de enero y se unirá a las esposas y la porra con la que cuentan hasta el momento. La introducción del gas pimienta ha sido aprobada por los Mossos d’Esquadra, según ha informado La Vanguardia, debido a que es el cuerpo autonómico el encargado de inspeccionar los equipos de seguridad privada. Los agentes podrán valerse del nuevo objeto en el interior de los trenes con el objetivo de combatir el repunte de ataques que se han dado en las últimas fechas.

Protestas de los vigilantes A comienzos de diciembre tuvo lugar una protesta por parte de los profesionales de la seguridad privada en Cataluña a consecuencia de las últimas agresiones recibidas por sus compañeros. La última tuvo lugar el pasado fin de semana cuando un vigilante de TMB de Barcelona sufrió un mordisco en la cara en que le destrozó parte de la mejilla. Así, los principales sindicatos con presencia en el ámbito de la seguridad han clamado de que parte de las agresiones “se podrían haber evitado con una protección jurídica por ley en el puesto de trabajo”. Por ello, entre sus reivindicaciones, además de un equipamiento más potente, como pistolas eléctricas, figura que se les reconozca el “carácter de agentes de la autoridad para endurecer las consecuencias legales de este tipo de agresiones”.

A comienzos de diciembre también tuvo lugar otra brutal agresión a tres vigilantes de seguridad en un tren de Renfe por parte de un grupo de jóvenes. Los tres necesitaron asistencia médica y la visión de uno de ellos quedó en riesgo. Fue en este punto cuando Renfe solicitó una reunión extraordinaria a los Mossos para abordar la inseguridad en determinadas líneas.

SEVILLA: El 23 de diciembre, todos a la concentración en la Delegación del Gobierno en defensa de nuestra profesión

¡No más agresiones a los profesionales de seguridad privada!

El próximo lunes 23 de diciembre los sindicatos CSIF, CC.OO, ISP, MAS, SPV, STS-A y UGT hacen un llamamiento a todos los profesionales de la seguridad privada para que acudan a la concentración convocada ante el elevado número de agresiones sufridas por los vigilantes de seguridad.

Desde SPV animamos a todos los compañeros que puedan que se acerquen a la concentración, en defensa de nuestra profesión. Basta ya de agresiones, basta ya de palizas, basta ya de insultos. Son necesarios cambios sustanciales en la leyes que afectan a nuestro sector para garantizar una mínimas condiciones de seguridad en el trabajo. Pedimos más protección jurídica para que las agresiones que sufrimos no queden impunes, más reconocimiento de verdad y no solamente en los discursos, que se nos dote del material necesario para hacer frente a las amenazas que nos encontramos en el día a día,

¡¡¡Pedimos más seguridad para los profesionales de la seguridad privada!!!

COMPAÑERO/A: El próximo lunes 23 de diciembre no faltes a la concentración junto a la Delegación del Gobierno en la Plaza de España por las agresiones que soportamos los vigilantes de seguridad.

BARCELONA: Preocupación entre los vigilantes de seguridad privada del Barça

Los miembros de seguridad privada del Barça deberán estar hoy más atentos que nunca
Temen que haya una invasión masiva del campo y que les falte efectivos para hacer bien su trabajo si la situación se complica

Los vigilantes de la seguridad privada del FC Barcelona que controlarán el que pase al terreno de juego del Barça-Madrid están preocupados. Según explicó Miguel Ángel López, asesor nacional de la asociación de vigilantes de seguridad privada Arsepri, en el programa ‘Versió RAC1’, los vigilantes temen que haya una invasión masiva sobre el terreno de juego del Camp Nou y dicen que, si se complica la situación, les faltan medios de protección para poder hacer bien su trabajo.

“Estamos preocupados por las medidas de seguridad. Es un partido de alto riesgo y, con la amenaza de Tsunami Democrático, es la tormenta perfecta para que haya conflicto”, señaló Miguel Ángel López. “Tememos que haya una invasión masiva del campo. Nos faltan guantes, chalecos anticortes, cascos y escudos. No tenemos ni seguridad física ni seguridad jurídica”, añadió.

El mismo asesor nacional de la asociación de seguridad privada Arsepri, indicó que “estamos indefensos, y es una irresponsabilidad que seamos la primera fuerza de intervención. Es un partido de alto riesgo y puede haber aludes, heridos y agresiones”, señaló“Si tenemos las medidas de protección estaremos encantados de colaborar con las fuerzas de seguridad. Sin estos medios, es un suicidio, ponernos en primera línea”, agregó. Ayer se encontraron en el Camp Nou Mossos, Guardia Urbana, la seguridad privada del estadio y miembros del SEM . El dispositivo será de 3.000 efectivos, 1.000 mossos y 2.000 agentes de seguridad privada, pero abierto a ampliarlo o reducirlo según como avance el día.

PAMPLONA: Detenidos en Tudela por agredir a un vigilante de seguridad al ser pillados cuando robaban en un comercio

Durante el forcejeo se produjo la rotura de un dedo de la mano del vigilante y daños materiales en su reloj. Posteriormente los jóvenes se escaparon en un vehículo que les estaba esperando en el parking

Agentes de la Policía Foral, adscritos a la comisaría de Tudela, han detenido recientemente a tres jóvenes, dos varones de 18 y 23 años, y una mujer de 22, como autores de presuntos delitos de robo y lesiones.

Los hechos ocurrieron recientemente en un establecimiento de ropa deportiva de la localidad de Tudela. Un vigilante dio el alto a una pareja cuando al salir del local sonó el detector situado en el acceso de salida. En el abrigo que llevaba puesto el joven se distinguía perfectamente la alarma situada en la parte inferior de la prenda. Además, la acompañante del supuesto ladrón, le causó arañazos en el antebrazo cuando el vigilante intentaba retenerlos. Durante el forcejeo se produjo la rotura de un dedo de la mano del vigilante y daños materiales en su reloj. Posteriormente los jóvenes se escaparon en un vehículo que les estaba esperando en el parking.

Los agentes de policía judicial que se encargaron de realizar las diligencias, después de una laboriosa investigación, pudieron identificar a los tres jóvenes. Por todo ello, fueron detenidos y trasladados a dependencias para finalizar el atestado, que fue remitido al juzgado de guardia y a la fiscalía de Tudela.

A CORUÑA: Guardias de seguridad atrapan a un ladrón cuando se llevaba un ordenador en una bolsa-nevera


Agentes de la Policía Nacional detuvieron a un varón de 39 años, con varios antecedentes, como presunto autor de un delito de hurto.

Los hechos ocurrieron en un establecimiento comercial: el sospechoso que estaba en la zona de informática y llevaba una bolsa del propio establecimiento, metió un ordenador portátil en el interior de ella. Poco después se dirigió a la salida e intentó abandonar el comercio sin abonar el precio del producto, llegando a atravesar los arcos de seguridad. En ese momento fue interceptado por los vigilantes de seguridad del establecimiento. Comprobaron que aquel hombre había metido el ordenador portátil dentro de una bolsa-nevera isotérmica.


La Consejería andaluza de Salud lanza una campaña sobre la RCP

17 de diciembre de 2019

Campaña en change.org para conseguir más apoyo jurídico y protección para los vigilantes de seguridad



Basta ya de agresiones, basta ya de palizas, basta ya de insultos, no se puede consentir que se trate de esta manera a un profesional de la seguridad, a una persona que día tras día vela por la seguridad y el bien estar de cuantos le rodean y que en muchas ocasiones sólo recibe desprecio e incomprensión.

Sólo pedimos que se nos proteja más juridicamente para que las agresiones contra vigilantes no queden impunes para así poder evitarlas en un futuro, que nos otorguen más autoridad para que los delincuentes no se rían en nuestra cara mientras intemtamos defender las normas legales y de convivencia, podamos trabajar en condiciones dignas, con material de autoprotección en condiciones y que de una vez por todas nos devuelvan la condición de agentes de la autoridad para poder desempeñar nuestra labor como profesionales que somos. 

Gracias por su apoyo.