Noticias Destacadas SPV Sevilla


13 de abril de 2021

246.000 trabajadores se rigen por convenios que no pagan más de 1.000 euros

Cuatro de cada 10 convenios todavía tiene categorías con sueldos por debajo de los 14.000 euros anuales, pese a que patronal y sindicatos acordaron suprimirlos. CCOO llama al Gobierno a subir el salario mínimo para dar cobertura a aquellos sectores donde las empresas se resisten a subir los sueldos más bajos.

En España unos 246.000 trabajadores están empleados en empresas o sectores que se rigen por convenios donde todas sus categorías cobran no más de 1.000 euros al mes. La negociación colectiva no alcanza a garantizar una nómina de cuatro cifras a casi un cuarto de millón de trabajadores y la congelación del salario mínimo interprofesional (SMI) tampoco empuja hacia arriba los salarios en sectores como el de la agricultura o el textil, así como en compañías como las multiservicios, donde ejercen camareras de piso o vigilantes de seguridad; entre otros.

Así se deriva del informe presentado este martes por CCOO, como balance del IV Acuerdo Estatal de Negociación Colectiva (AENC). Este ‘convenio de convenios’ ha guiado entre el 2018 y el 2020 la negociación colectiva entre patronal y sindicatos, con puntos clave como las referencias para acordar los incrementos salariales. Uno de los compromisos firmados por CEOE, Cepyme, CCOO y UGT fue que no hubiera convenio en España a partir del 2021 que tuviera salarios por debajo de los 14.000 euros anuales (1.000 euros al mes, en 14 pagas).

Dicho compromiso no se ha cumplido, pues cuatro de cada 10 convenios todavía tiene categorías con sueldos por debajo de los 14.000 euros anuales. No obstante, sí se han producido avances para reducir los salarios más bajos dentro del marco de la negociación colectiva. Pues antes del AENC los convenios con todos sus sueldos por debajo de los 14.000 euros al año cubrían al 5,1% de los asalariados y ahora vinculan al 2,1%. “[El AENC] ha tenido un recorrido, que seguimos queriendo explorar, pero hay serias resistencias en sectores muy precarizados donde a través de la negociación colectiva está siendo complicado generalizar esos 14.000 euros”, ha afirmado el secretario general de CCOO, Unai Sordo, en la rueda de prensa de presentación del informe. “La subida del salario mínimo es inexcusable”, ha añadido.

Los sindicatos están apretando para que el Gobierno resuelva el actual bloqueo en la revisión del SMI, ahora en 950 euros y que el año pasado quedó pendiente actualizar debido al rechazo de la patronal y a la división en el seno del Ejecutivo, con ministras como Calviño o Montero contrarias a nuevos incrementos.

11 de abril de 2021

La contratación de detectives privados, en aumento por el teletrabajo

"Hay personas que se van al gimnasio o a hacer la compra y dejan el ordenador encendido", relata a 'Vozpópuli' un trabajador de una empresa de investigación privada.

La pandemia de covid-19 trajo consigo la instauración del teletrabajo, lo que ha provocado que aumente la contratación de detectives para controlar que los empleados cumplen realmente su horario y no aprovechan tener que trabajar desde casa para realizar otras actividades. "Hay personas que se van al gimnasio o a hacer la compra y dejan el ordenador encendido.

Otras se llevan el portátil a la cafetería y lo dejan conectado para que parezca que están trabajando", cuenta a Vozpópuli Carlos Farelo, director de investigaciones e inteligencia de Vestigere, una empresa de investigación privada. En conversación con este diario, asegura que este tipo de servicio no era solicitado antes de la pandemia. "Se podría decir que aumentó un 100%", apunta, también porque en España no estaba instaurado el teletrabajo. Normalmente, las empresas que deciden investigar a sus empleados suelen ser compañías internacionales con sede en España. Además, Farelo asegura que los que incumplen el horario de trabajo son la minoría: "Hay algunos casos, pero en general la gente cumple con sus obligaciones".

Estamos teniendo muchos ERTE fraudulentos" La demanda de estos servicios no se limita únicamente al teletrabajo. También para evitar fraudes en los ERTE. “Estamos teniendo muchos ERTE fraudulentos, picarescas de todo tipo, bajas fingidas de gente que simula unas lesiones y luego hacen vida normal y se van al gimnasio o a fiestas sin medidas de seguridad, gente que se declara insolvente y resulta que cobran ayudas, y luego mucha economía sumergida”, relata a este diario Francisco Álvaro, director de la empresa de investigación privada detectives Álvaro.
Coronavirus

Además, los servicios de los detectives también son demandados para comprobar que aquellas personas que aseguran tener que cumplir una cuarentena por covid-19 realmente lo hacen y no lo utilizan como una excusa. En estos casos el servicio se solicita debido a que en muchas ocasiones el trabajo de los rastreadores no es suficiente para asegurar que se está realizando el aislamiento domiciliario. "Lo que más preocupa es el tema del coronavirus, de que se cumpla la cuarentena. Es más a nivel de prevención que de control, de que sus empleados sean responsables", explica Farelo.

Ante el aumento de la carga de trabajo derivada de esta situación, en Vestigere tuvieron que ampliar la plantilla el pasado año. Del mismo modo, Álvaro asegura que cada vez más gente solicita sus servicios. “Hemos notado un incremento, un 50% más que antes de la pandemia”, apunta. En su caso, preguntado sobre el tipo de personas o empresas que se ponen en contacto con ellos para contratarles , asegura que con la crisis económica cada vez les llaman más clientes particulares. "Bufetes de abogados, notarías, compañías de seguros, incluso alguna empresa por un aumento de hurtos internos. La gente se lleva del trabajo todo lo que puede", concluye.

1.200 investigadores privados en activo Recientemente la Asociación Profesional de Detectives Privados de España firmó un acuerdo con la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA) con el objetivo de reforzar los derechos de los autónomos que ejercen en el ámbito de la investigación privada y para, en palabras de Enrique Hormigo, presidente de la APDPE, "aunar esfuerzos y medios para conseguir una mayor visibilidad mediática e institucional del sector". Actualmente, en España hay 1.200 investigadores privados en activo y como recoge la APDPE, su actividad está reservada a los detectives privados legalmente habilitados, reconocida y regularizada en la Ley 5/2014 de Seguridad Privada y en el Real Decreto 2364/1994.

España es el país de Europa con menos seguridad privada

La seguridad privada y los detectives se darán cita en el primer encuentro multidisciplinar con una visión de seguridad como concepto global 15,16 y 17 de abril.

Más de 300.000 mil profesionales del sector de la seguridad privada están convocados el próximo 15 de abril a las 10,30 horas, al primer encuentro digital en formato magacín de televisión, que reunirá a todos los agentes implicados, de manera directa e indirecta, con el mundo de la investigación y seguridad privada. A lo largo de tres horas de entrevistas y testimonios de profesionales, el magacín busca concienciar a la ciudadanía, instituciones y tejido empresarial sobre la importancia de un sector esencial visibilizando el hecho de que “sin seguridad no hay economía”.

El evento se enmarca la IV edición de Detcamp, el Foro para la comunicación y conocimiento en torno a la investigación y seguridad privada, que se celebrará en formato online los próximos días 15, 16 y 17 abril. Detcamp es una iniciativa impulsada por Gema Piñeiro, detective y periodista que celebró su primer encuentro en 2017 en la ciudad de Alcobendas.

#ElEncuentro21 hará una radiografía general sobre la actualidad de la seguridad privada dando voz a los principales representantes sectoriales y a nuevos agentes imprescindibles para el desarrollo y transformación del sector, tras más de un año de pandemia. Esta iniciativa de comunicación estratégica ha sido ideada por Gema Piñeiro que presentará el magacín junto a Ana Borredá, Ceo del Seguritecnia y Borrmat.Ambas son mujeres referentes en la comunicación del sector, y en esta edición se alían para expandir la cultura de la seguridad, teniendo a la investigación y seguridad privada como protagonistas.

Bajo el lema “Individualmente somos una gota y juntos un océano”, el Detcamp 2021 busca tender un puente bidireccional entre el colectivo de profesionales y la sociedad. Su objetivo es convertirse en un punto de encuentro para el personal de la seguridad privada, que está formado por vigilantes de seguridad, escoltas privados, guardas rurales, jefes de seguridad, directores de seguridad, detectives privados e instructores de tiro, cada uno de ellos contemplados en la Ley de Seguridad Privada de 2014 y con su tarjeta de identificación profesional (TIP).

La seguridad privada vista desde una visión global y multidisciplinar Un estudio hecho por el diario británico The Guardian informaba que más de la mitad de la población mundial vive en países desarrollados donde existe más seguridad privada que policías públicos. En España las fuerzas de seguridad privada incluyen a casi 300.000 profesionales con TIP, mientras que, sumando los efectivos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, la cifra sería de unos 243.000. A la vista de estos datos, podemos afirmar que en España hay más seguridad privada que pública, pero somos el país de Europa con menos seguridad privada: la UE sigue un enfoque diferente al de la seguridad privada en España, tal y como se desprende de los estudios elaborados desde la Fundación Esys Seguridad.

Las empresas de seguridad privada dan empleo a millares de personas, porque cuando nos limitamos a decir que en España hay 88.000 vigilantes de seguridad, por cierto, grandes olvidados que han estado en la primera línea en los momentos más duros de la pandemia que no han sido considerados esenciales para la vacunación, a pesar contar con al menos veinte vigilantes fallecidos por coronavirus, según fuentes del sector. Y no debemos obviar que las grandes empresas de seguridad son compañías prestadoras de servicios integrales. Si contabilizamos el empleo generado por las 5 primeras empresas de un ranking de 1500, comprobaríamos que más de medio millón de personas viven de manera directa o tangencial del mundo de los servicios de las empresas de seguridad privada, en España y muchas con importante presencia en el mercado Latam

La cifra de negocio generado por la seguridad privada y la ciberseguridad asciende a 6500 millones de euros. En el Detcamp, como encuentro multidisciplinar, no se separa el mundo físico y ciber, porque “no puede haber medidas se sistemas de seguridad que no incorporen medidas de ciberseguridad, no puede haber medidas de ciberseguridad en las que no haya medidas de seguridad física para evitar accesos”.

Una nueva normativa adaptada a una nueva realidad El sector de la seguridad privada es inmensamente más grande del que está recogido en la Ley de Seguridad Privada, y nos enfrentamos a legislaciones contradictorias, que emanan desde diferentes ministerios, sin comprender que las medidas de seguridad actuales no son homogéneas. Parece unánime que todos los profesionales y empresas de la seguridad privada estarían esperando un Reglamento pendiente desde el establecimiento de la Ley de Seguridad Privada 5/2014, aplazado por el Ejecutivo por prioridades. Además, todos coinciden en que la propia Ley de Seguridad Privada ha quedado obsoleta: hace siete años “no existía la nube, los servidores externos, ni los ciberataques”,la información, los datos, los informes, ya no están detrás de puertas de grado cuatro, ni en cajas fuertes.

La primera transformación que debe acometer el sector de la seguridad privada es adecuar la normativa a la nueva realidad, y para eso es necesario que los ejecutivos entiendan y atiendan a la seguridad privada, como prioridad y esencial para la seguridad todos.

Un gran encuentro colectivo Desde la seguridad perspectiva de género a los delitos contra las personas; la investigación privada, criminología y seguridad pública en la búsqueda de desaparecidos; la colaboración entre la seguridad privada-pública, los retos de las empresas con la disrupción de la transformación digital; los ciberdelitos; las fakes y la reputación de las empresas; drones y seguridad; compliance e investigaciones, ciber inteligencia y la obtención de información, atendiendo a las normativas vigentes.

Su objetivo es ser un punto de encuentro y debate para gran colectivo civil, que además de estar representado por las principales organizaciones sectoriales, patronal, sindicatos y asociaciones y colegios profesionales, expertos de la seguridad privada, contra con la presencia de referentes de áreas de la seguridad pública, ciberseguridad, inteligencia e investigación, del mundo judicial y de los medios de comunicación.

Evento gratuito previa inscripción, cada inscrito podrá acceder de manera gratuita, tanto al programa de televisión del día 15 de abril, como a las ponencias de los días 16 y 17 de abril, que contarán con la coordinación de Yolanda Corral, periodista y creadora del canal Palabra de Hacker. Los inscritos en detcamp dispondrán de un escritorio personal de servicios exclusivos para profesionales y formación ad hoc, bien para entrar en la profesión o adquirir nuevas capacidades, que les permitan reciclarse, y desarrollar sus negocios.

10 de abril de 2021

Los secretos del dispositivo de seguridad que protege las vacunas en España

Sensores térmicos, envíos camuflados con otras mercancías, GPS para mantener localizados los palés, agentes de la Policía Nacional… Las farmacéuticas están recurriendo a empresas de transporte y de seguridad privada, que cuentan con sensores térmicos para detectar presencias extrañas y dispositivos GPS para tener la localización exacta de los contenedores en todo momento.

Las vacunas contra el coronavirus son uno de los productos más cotizados en estos momentos. Existe un alto riesgo de asaltos y robos protagonizados por grupos criminales que intenten hacerse con las dosis para traficar con ellas en el mercado negro. Por ello, todos los envíos de vacunas que se están realizando en España cuentan con custodia y seguimiento de trazabilidad, una labor que en nuestro país no sólo recae en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Confidencial Digital ha podido conocer algunos detalles de cómo se está realizando el traslado y custodia de los cargamentos de vacunas que llegan a España y que se distribuyen por el territorio nacional para ser administradas por los servicios de salud de las comunidades autónomas.

Las farmacéuticas están recurriendo a empresas de transporte y de seguridad privada, que cuentan con sensores térmicos para detectar presencias extrañas y dispositivos GPS para tener la localización exacta de los contenedores en todo momento. Además, los envíos de AstraZeneca y Moderna viajan camuflados entre mercancías habituales. En el caso de Pfizer, tal y como se recoge en el Contrato de Compra Anticipada firmado por la Unión Europea y al que se adhirió España, es la propia compañía la encargada de la distribución a los diferentes puntos de vacunación instalados por las comunidades autónomas. Por contra, la responsable de la distribución de las vacunas de Moderna y AstraZeneca hasta las regiones españolas es la Agencia Española del Medicamento (AEMPS). En ambos casos todos los actores implicados trabajan en permanente contacto y colaboración con el Ministerio del Interior.

Aterrizaje en España Pfizer proporciona las dosis a los estados con los que ha firmado un contrato para enviar los viales congelados al punto de vacunación en el momento necesario y trabaja con un margen de tiempo de tres días. Las dosis de la farmacéutica parten de sus instalaciones en Puurs (Bélgica) con destino al punto de uso o vacunación. Desde Pfizer explican a Confidencial Digital como se han realizado todos los envíos a España. Pfizer manda sus dosis a los distintos países vía aérea, utilizando los servicios de UPS HealtheCare. La compañía de transportes cuenta con un centro aéreo propio situado cerca de Colonia (Alemania) e instalaciones de temperatura controlada en Países Bajos, donde puede almacenar los viales.

La empresa de transportes tiene más de diez millones de metros cuadrados de espacio de distribución sanitaria y sus servicios incluye: gestión de inventario, embalaje, envío con temperatura controlada, almacenamiento y cumplimiento de dispositivos médicos, laboratorios y logística de ensayos clínicos. Además, cuenta con tecnologías de rastreo y seguimiento. En cuanto a las vacunas de Moderna y AstraZeneca, cuando las dosis aterrizan en España su custodia pasa a depender del Ministerio de Sanidad, en concreto de la Agencia Española del Medicamento. Tras el vuelo, el protocolo que han recibido las empresas de transporte establece que se deben fotografiar al detalle los paquetes y verificar que los envases llegan sin manipular. Además, antes, durante y después del vuelo se toman aleatoriamente fotos con detalles del envío.

Policía Nacional, contenedores con GPS y mercancías camufladas Una vez que toman tierra en España, las dosis son transportadas hasta el punto de vacunación o de entrega autonómico que cada comunidad ha preestablecido. La custodia recae, además de en las propias compañías de transporte, en los agentes de la Policía Nacional. Desde el Ministerio del Interior un portavoz explica que el número de agentes para este servicio varía en función del número de vacunas recibidas. Aclara que para esta misión los policías no tienen que firmar un acuerdo específico de confidencialidad, ya que cumplen con su deber en el marco de las competencias que ya tienen atribuidas.

Las dosis de Pfizer son transportadas por carretera desde que entran en territorio nacional hasta los lugares de inmunización. La farmacéutica ha desarrollado planes y herramientas logísticas para asegurar un transporte, almacenamiento y control continuo de las vacunas. Para garantizar su seguridad, utiliza sensores térmicos, que detectan la presencia de extraños en las inmediaciones de los palés, conectados por GPS con una torre de control que rastrea la ubicación y temperatura de cada envío de vacunas a través de las rutas preestablecidas.

Los dispositivos con GPS permiten a la compañía prevenir proactivamente desviaciones no deseadas y actuar antes de que ocurran. Los viales de Pfizer y Moderna que aterrizan generalmente en Madrid también llegan a las distintas regiones de España por carretera. En el caso de esas vacunas, la estrategia para que el traslado pase inadvertido es hacer que los contenedores viajen camuflados entre productos que precisan las mismas condiciones de conservación. De esta forma, al evitar los envíos aislados es más complicado identificar los bultos que contienen la vacuna y se previenen sustracciones. Además, en todo momento se conoce con precisión la ubicación exacta de las vacunas y se toman imágenes de detalle, de forma aleatoria, durante todo el transporte para garantizar su integridad. Si en el transporte a los centros de almacenaje y reparto o hasta el mismo punto de vacunación se detectan intentos de ataque o si se rompe la cadena de frío, se disparan las alarmas dispuestas por la empresa logística. Y se interviene.

¿Dónde se almacenan los viales? Pfizer ha diseñado contenedores específicos con temperatura controlada que utilizan hielo seco para mantener las condiciones de almacenamiento recomendadas: -70ºC±10ºC hasta diez días sin abrir. Desde esta farmacéutica se asegura a ECD que también se han desarrollado innovaciones en el empaquetado y almacenamiento que se adecúan a la variedad de ubicaciones donde se realizan las inmunizaciones. Como hemos mencionado en párrafos anteriores, Pfizer envía las dosis al lugar donde se procederá a la inmunización de la población y allí se almacenan y custodian.

Por otra parte, cuando las vacunas de Moderna y AstraZeneca llegan a las comunidades autónomas se entregan para que sean custodiadas por la Policía Nacional o los cuerpos autonómicos correspondientes (Mossos d’Esquadra, Policía Foral de Navarra, Ertzaintza), que las vigilan hasta que llegan al punto de almacenamiento establecido. Estos puntos habilitados por las distintas comunidades cuentan con sistemas de videovigilancia y vigilancia privada 24 horas. También cuentan con la colaboración de la Policía Nacional y de otros cuerpos. Además, disponen de sistemas de control de acceso restringido a las vacunas.

Finalmente, las dosis salen de los almacenes custodiadas por agentes policiales hasta los puntos de inmunización de cada región. En los centros vacunales se dispone de una guía de gestión. Según ha podido confirmar ECD este documento se ha adaptado en autonomías como Cataluña para insistir en la importancia del control de acceso y custodia de las vacunas.

9 de abril de 2021

Nueve de cada diez españoles se sienten más seguros donde hay vigilantes de seguridad

Nueve de cada diez españoles se sienten más seguros en los lugares en los que hay Vigilantes de Seguridad.

Se trata de una de las principales conclusiones que se extraen de la nueva edición del «Estudio Sociológico sobre la Percepción de la Seguridad Privada en España» presentado por APROSER, Asociación Profesional de Compañías Privadas de Servicios de Seguridad, en el que se ahonda en los aspectos esenciales que inciden sobre la Seguridad Privada en nuestro país, como la percepción y valoración del cometido de los Vigilantes de Seguridad, los lugares en los que la Seguridad Privada debería consolidar o incrementar su presencia, la protección jurídica, así como el reconocimiento social de los profesionales.

Una de las principales conclusiones que se extraen del estudio, que fue presentado en rueda de prensa por Ángel Córdoba y Eduardo Cobas, presidente y secretario general de APROSER, respectivamente, es que ha aumentado la sensación de seguridad que genera la presencia de Vigilantes de Seguridad. En concreto, nueve de cada diez españoles (un 86%) se sienten más seguros en los lugares en los que hay Vigilantes de Seguridad, lo que supone un incremento desde el 79% de los que hace cinco años, en la anterior edición, afirmaban sentirse muy seguros o bastante seguros en presencia de estos profesionales.

Asimismo, el estudio, elaborado por Canal sondeo, ha detectado un crecimiento en la percepción positiva del Vigilante de Seguridad, ya que, respecto a 2016, ha aumentado en trece puntos porcentuales, hasta el 75%, los que valoran como buena o muy buena esta figura, mientras que sólo el 3% manifiesta una opinión negativa. Además, aunque para la gran mayoría de los encuestados, el 77%, su percepción no ha cambiado, el 17% reconoce que ha mejorado. Según el estudio, el 84% de los españoles considera que los Vigilantes de Seguridad contribuyen a aumentar la seguridad ciudadana en general, otro 81% percibe la función del Vigilante de Seguridad como algo necesario y el mismo porcentaje reconoce en estos profesionales a personas a las que se puede acudir en busca de ayuda.

Por espacio en el que desarrollan sus funciones, los Vigilantes de Seguridad de los hospitales y centros de salud son los que obtienen mejor valoración, al ser considerados los más dispuestos y agradables, seguidos de los de bancos y cajas de ahorro (donde se registra la mayor sensación de seguridad), aeropuertos y edificios oficiales.

Vigilantes de Seguridad en el contexto de la pandemia Preguntados al respecto de la pandemia, solo un 38% de los españoles cree que Gobierno y Administraciones están valorando positivamente el papel desempeñado por los Vigilantes de Seguridad y, en cambio, el 85% considera que los profesionales de la Seguridad Privada que estén en contacto directo con ciudadanos deberían tener acceso preferente a equipos y medidas de protección, como la vacuna contra el COVID. Además, la práctica totalidad de los encuestados (94%) está de acuerdo en que los Vigilantes de Seguridad tengan competencias en medidas como control de aforos y de distanciamiento social, así como en la medición de la temperatura corporal.

A este respecto, desde APROSER recuerdan que los profesionales de la Seguridad Privada realizaron una encomiable labor desde la declaración del estado de alarma, contribuyendo, al igual que otros servicios esenciales, a preservar la seguridad de los ciudadanos. «Como efecto derivado, se generó un incremento puntual de servicios en ciertos ámbitos (abastecimiento de alimentos o centros hospitalarios, entre otros) que, sin embargo, no podrá compensar a corto plazo un importante descenso en la demanda de los servicios tradicionales de seguridad privada. En el contexto actual de regreso paulatino a la plena actividad, en el que se siguen manteniendo las exigencias de distanciamiento de la población y la reducción de los aforos, los profesionales de la Seguridad Privada pueden seguir aportando valor añadido a la sociedad, siempre al amparo de las funciones que la ley les atribuye expresamente», señalan.

En este sentido, desde la asociación explican que se podría extrapolar su trabajo a los espacios públicos en limitación de accesos o distanciamiento entre usuarios en las redes de transporte o en los supermercados; desempeñar nuevos servicios en sectores especialmente afectados por la crisis sanitaria y que precisen un reforzamiento y mayor visibilidad de sus sistemas de protección, como en el sector turístico, en el de centros culturales y deportivos o en el de la hostelería, y que deberían contar, para poder prestarse eficazmente, con el necesario apoyo legislativo y financiero de las autoridades públicas.

Aprobación generalizada a mayor presencia de Vigilantes de Seguridad Asimismo, los resultados de la encuesta arrojan una aprobación generalizada a una mayor presencia de Vigilantes de Seguridad, especialmente para disuadir a posibles delincuentes o intervenir en caso de agresión inmovilizando al agresor y reteniendo a los delincuentes hasta la llegada de la policía.

Esta mayor presencia es considerada especialmente adecuada no solo en lugares de gran concurrencia de personas, como centros comerciales, estaciones de tren o autobús (88%), donde actualmente ya hay profesionales de Seguridad Privada, sino también en lugares donde actualmente no están. En concreto, un 75% de los ciudadanos vería oportuno que hubiera Vigilantes de Seguridad en espacios públicos abiertos de gran concurrencia, como paseos, parques o playas; y en calles y zonas comerciales de las ciudades (72%), priorizando en este caso el horario comercial.

En este sentido, el estudio muestra cómo la gran mayoría de los españoles, en concreto un 75%, sigue considerando que en España no hay suficientes vigilantes por habitante y que es necesario asemejar el dato a la media europea. España cuenta con una media de un vigilante por cada 600 habitantes, mientras que en Europa es uno por cada 250 habitantes. Desde APROSER se señala que “el estudio nos lleva a concluir que, a medida que estamos más familiarizados con la figura y las funciones del Vigilante de Seguridad , más necesarios nos resultan. Nos sentimos más seguros si sabemos que hay uno cerca”.

Una profesión poco reconocida y con margen para mayor protección jurídica Por otro lado, según el estudio, más de siete de cada diez españoles considera que la profesión de vigilante de seguridad no tiene el reconocimiento social adecuado y está poco valorada. Ambas percepciones han aumentado en el tiempo con respecto a la encuesta anterior. Del mismo modo, se ha ampliado hasta el 63% (desde el 52% anterior) el porcentaje de personas que piensa que los Vigilantes de Seguridad complementan adecuadamente las labores de la policía y la guardia civil. En cuanto a la protección jurídica, seis de cada diez encuestados (61%) asegura que la ley no protege lo suficiente a los Vigilantes de Seguridad en el desempeño de sus funciones y un porcentaje similar (59%) percibe que la ley ampara más a los presuntos delincuentes.

BARCELONA: Brutal paliza de dos jóvenes a unos guardias por exigirles llevar mascarilla: "¡Lo va a matar!"

Dos hombres han sido detenidos a primera hora de la tarde de este viernes en el Metro de Barcelona por agredir primero a dos vigilantes de seguridad que les pidieron que se pudieran las mascarillas obligatorias por la pandemia de la COVID y, posteriormente, a los Mossos que se personaron en la zona.

Fuentes de la policía catalana han informado a EFE de que el suceso ha tenido lugar poco después de las 16:00 horas en la estación de Metro de plaza de Cataluña cuando los vigilantes han llamado la atención a los dos hombres por no llevar puesta la mascarilla. Tras el altercado, se ha comprobado además que los dos viajaban en Metro sin el preceptivo billete de transporte. A los detenidos se les imputan los delitos de atentado a agentes de la autoridad y lesiones.

7 de abril de 2021

PALMA: Los vigilantes de Son Espases denuncian que no les permiten llevar chalecos

Los vigilantes de Son Espases, a través del sindicato CSIF, denuncian públicamente que en Son Espases prohiben al personal de seguridad llevar chalecos de protección.

El sindicato ha interpuesto una denuncia ante la Inspección de Trabajo contra la empresa titular del servicio de seguridad por la retirada de los chalecos antipunzamiento y antitrauma en algunos puntos del citado hospital. Por su parte, la empresa sostiene que cumple órdenes de la dirección del centro hospitalario.

En un comunicado interno se informó a los vigilantes de que sólo pueden llevar las prendas de protección en Urgencias y Psiquiatría. El resto de áreas del recinto no está autorizado. En el caso de incumplir dicha norma el trabajador podrá ser sancionado. El personal de seguridad carga duramente contra la dirección de Son Espases y les recuerda las múltiples actuaciones con pacientes violentos o familiares que han esgrimido armas blancas o herramientas punzantes.

5 de abril de 2021

La fatiga pandémica dispara las agresiones a vigilantes y policía

Las agresiones a agentes y a vigilantes por motivos relacionados con la pandemia están aumentado.

Aumenta la preocupación por imágenes violentas como ésta: la última agresión a dos vigilantes de seguridad del hospital de Salamanca. Dos jóvenes sin mascarilla responden así a sus requerimientos. Hace unos días, los participantes en una fiesta ilegal en Mallorca, recibían a puñetazos a la Policía Municipal. Empujones, insultos y golpes dos vigilantes de seguridad en el hospital clínico de Salamanca. Es la respuesta de estos jóvenes cuando uno de ellos fue interceptado en el interior del centro intentando visitar a un familiar. En Mallorca, brutal agresión a dos policías tras irrumpir en una fiesta ilegal. En Barcelona, dos vigilantes golpeados por recriminar a dos viajeros que no llevaban la mascarilla. En Pontevedra, dos jóvenes fueron detenidos por agredir a dos policías por el mismo motivo.




4 de abril de 2021

BARCELONA: Denuncian el pasotismo de 20 personas ante una paliza a dos vigilantes

Una veintena de personas observó con pasividad la agresión a dos vigilantes de seguridad

Dos hombres ebrios y, probablemente, bajo los efectos de alguna droga golpearon salvajemente este viernes a dos vigilantes de seguridad del metro de Barcelona. Durante, al menos, 45 segundos, varios vídeos registrados por testigos muestran las patadas en la cabeza, los puñetazos y el intento de ahogar a uno de los empleados de la plaza de Catalunya.

Desde ADN Sindical denuncian el pasotismo absoluto de una veintena de usuarios del suburbano que observan la escena como si se tratara de un "espectáculo". Un vídeo muestra como nadie mueve un dedo para intentar frenar la agresión. Los agresores son dos hombres y los pasajeros son una veintena de personas, quizás más.

ESTRANGULAMIENTO Durante el ataque alguna mujer incluso ríe mientras comenta la agresión. "No veo, no tengo las gafas de lejos", comenta. "¿Sabés que ha pasado?", pregunta otra. "Dicen que han robado", responde la de las gafas. De fondo se oye a uno de los vigilantes decirle a su agresor que le coge por el cuello: "¡Que me sueltes!". Entre el público, una mujer exclama: "Que lo está estrangulando"! Tampoco nadie hace nada.

Cuando uno de los asaltantes propina un puntapié en la cara de un vigilante que ya está herido y en el suelo, algunos usuarios recriminan la agresión con un "¡¡eh!!", pero nadie se abalanza para poner fin al brutal ataque. "Esto es lo que tenemos", se lamenta Sergio Sánchez, asesor de ADN Sindical a este medio. Los trabajadores insisten en denunciar, también, la "pasividad" de Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) por negarse a reunirse con la organización de empleados de seguridad para elaborar un protocolo de seguridad que aborde estos casos.

1 de abril de 2021

JAÉN: Dos vigilantes de seguridad del SAE salvan hoy en Andújar a una mujer de un infarto de miocardio













Vieron como subía por la calle Deán Pérez de Vargas y presentaba un cuadro de mareos, la atendieron, la sentaron en una silla y le proporcionaron agua aunque después se desmayó por lo que llamaron a emergencias

Dos vigilantes de seguridad del Servicio Andaluz de Empleo de Andújar (SAE), Javier Ramírez Baena y Alberto Expósito Pérez, han salvado hoy miércoles la vida de una mujer de 54 años, al aisistirla en pleno amago de un infarto.

Ambos vigilantes dieron aviso a los servicios de Emergencia 112. Los dos vigilantes son de una empresa de seguridad, con sede en Almería. La historia no está exenta de curiosidad. Javier Ramírez ha relatado ANDUJAR IDEAL, que mientras prestaban el servicio de control de citas previas en el SAE, vieron como subía por la calle Deán Pérez de Vargas una mujer que se encontraba mal y presentaba un cuadro de mareos.

Javier y Alberto la atendieron, la sentaron en una silla y le proporcionaron agua. «Pero empezó a desmayarse y la colocamos en el suelo en posición de defensa y vimos como se agarraba fuerte el pecho y el brazo, por lo que deducimos que se trataba de un infarto», ha narrado Ramírez. En ese momento pasaba una patrulla de la Policía Local, que se paró y después llegaron dos ambulancias. La trasladaron al Hospital Alto Guadalquivir, ya estable.

Tenía cardenales A Javier le llamó poderosamente la atención que la mujer tuviera cuatro cardenales en un brazo. «Nos sorprendió que se negara a ir al hospital para ser atendida, porque se encontraba muy mal», contó. Los sanitarios al colocarle una pastilla debajo de la lengua evitaron el infarto. Incluso llegó a resistirse por lo que se la tuvieron que llevar al centro hospitalario a la fuerza, según el testimonio de este vigilante jurado con 12 años de experiencia.

Javier, natural de Marmolejo y residente en Andújar, ha confesado que está acostumbrado a vivir experiencias de todo tipo, porque en vano ha trabajado tres años en la línea 1 del metro de Madrid. «Hemos presenciado suicidios, a los carteristas, hasta el listo que se salta el ticket o las peleas de bandas, o incluso gente que se ha puesto mal, pero este caso de violencia de género ha sido distinto», ha subrayado. Este vigilante de seguridad ha señalado que se han convertido en los 'ejércitos invisibles' de la pandemia. «Estamos en primera línea, metros, aeropuertos, centros comerciales y no se nos ha tenido en cuenta para las vacunas contra la covid», lamenta.