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8 de enero de 2020

GRANADA: Pillado mientras intentaba robar de madrugada en el centro comercial Nevada

Interior del centro comercial Nevada ShoppingLa Guardia Civil ha detenido a un joven de 22 años de edad, vecino de Madrid, con antecedentes policiales, como presunto autor de un delito de robo con fuerza en grado de tentativa en dos establecimientos del centro comercial Nevada.

El robo ocurrió durante la madrugada del día 6 de enero. La Guardia Civil de Armilla fue alertada por los vigilantes de seguridad de un conocido centro comercial porque por las cámaras de vigilancia habían observado a un hombre vestido de negro y con una mochila roja se había colado dentro y estaba intentado acceder a una de las tiendas del mencionado centro.

Inmediatamente la patrulla de la Guardia Civil acudió al centro comercial, se entrevistó con uno de los vigilantes y comprobaron que la puerta de acceso a uno de los establecimientos estaba forzada. Los guardias civiles y los vigilantes del centro entraron en el establecimiento y sorprendieron al mismo individuo que habían visto antes en las cámaras de seguridad, vestido de negro y con mochila roja, y comprobaron que en la mochila llevaba una palanqueta y varios destornilladores de gran tamaño, herramientas con las que había intentado asaltar otro establecimiento del mismo centro comercial momentos antes.

Plan Coopera Desde el año 2006 la Guardia Civil viene realizando un importante esfuerzo para optimizar su relación con el sector de la Seguridad Privada en beneficio de la seguridad ciudadana. El Programa viene a establecer el modelo de relación entre la Guardia Civil y la Seguridad Privada, definiendo los canales de comunicación que faciliten esta relación en los diferentes niveles, así como los contenidos de las informaciones que deban intercambiarse, y potenciar el apoyo operativo mutuo mediante el intercambio bidireccional de información.

Los vigilantes de seguridad: «¿A nosotros quién nos protege?»

El colectivo, que en Asturias aglutina a unos 1.500 trabajadores, reclaman mayor protección jurídica y elementos de autoprotección.

Cerca de un centenar de vigilantes privados del Principado se han concentrado este 8 de enero ante la sede de la Delegación del Gobierno en Asturias para reclamar mayor protección jurídica y elementos de autoprotección para este colectivo que aglutina a unos 1.500 trabajadores en la región pertenecientes a unas 25 empresas. Tras una pancarta que decía: «¿A nosotros quién nos protege?», los manifestantes, convocados por los sindicatos CCOO, UGT, USO, SAI y CSIF, han protestado también ante el «elevado» número de agresiones que sufren en sus puestos de trabajo.

Por ello, la representante en materia de seguridad privada en USO, Marian González, ha pedido que se otorgue a los vigilantes privados la figura de agente de autoridad en cualquier lugar en donde desarrollen su trabajo y que ésto no dependa de que estén bajo las órdenes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. En este sentido, González ha explicado que en muchas ocasiones se sienten desprotegidos y, en este sentido, ha apuntado el caso de un compañero al que se le impuso la misma multa que a un ladrón, con el que tuvo un pelea cuando intentaba que no robara en un centro comercial. Esta concentración, que se realiza a nivel nacional, inicia una campaña en la que están previstas reuniones con distintos partidos políticos y entidades públicas para trasladarles sus reivindicaciones. Los vigilantes privados también solicitan mayores medio y medidas de seguridad para ejercer su profesión acordes al servicio en concreto que tienen que realizar, como el uso de chalecos anticorte y guantes en partidos de fútbol, según informa Efe.

La CEOE se abre a negociar aspectos de la reforma laboral

Garamendi afirma que la patronal está a disposición del Ejecutivo para iniciar el diálogo social

El presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Antonio Garamendi, ha manifestado este miércoles su disposición a negociar junto a sindicatos y Gobierno aspectos como la reforma de las pensiones o la derogación de la reforma laboral de 2012, como plantea el Gobierno, aunque ha pedido acuerdos "consensuados" pues considera que, de esa manera, "durarán mucho más y serán más potentes que si se hacen por decreto o de forma unilateral".

"Habrá que hablar de la reforma laboral, si es que hay que hacerlo, a ver de qué manera, de la reforma de pensiones, también de impuestos... Habrá que hablar lo que tengamos que hablar", ha señalado en una entrevista concedida a TVE. Garamendi ha subrayado que la patronal está "a disposición" del Ejecutivo para iniciar junto a sindicatos el diálogo social, y que actuará "con lealtad". El máximo representante de los empresarios españoles ha asegurado que llamó "inmediatamente" al ya investido presidente, Pedro Sánchez, para felicitarle, pero que aún no ha podido hablar con él.

"Desinflar el globo" Durante la entrevista, Garamendi ha insistido en la necesidad de "estabilidad y moderación", y ha reconocido que en el debate político hay un "momento de calentón", por lo que cree que "el globo se tendrá que ir deshinchando de alguna manera". en este sentido, ha precisado: "Nos estamos empezando a acostumbrar a hablar de lo que nos separa y no de lo que nos une", ha lamentado, instando a "desinflar este globo" y a "hablar de las cosas del día a día de la gente" pues cree que la sociedad española "necesita tranquilidad". Respecto a las quinielas sobre los nuevos ministros y la posibilidad de que carteras económicas recaigan en cargos de Unidas Podemos, socio del PSOE en el Gobierno de coalición que formará Pedro Sánchez, Garamendi ha recordado que, salvo la confirmación de Nadia Calviño como vicepresidenta al frente de Economía, y la entrada de Iglesias también como vicepresidente, "el resto están en el aire".

"Quien tiene que decidir la lista de ministros, que todavía no están, es el presidente", ha declarado el líder de la CEOE, optando por la "prudencia" y pidiendo "moderación" y "diálogo social" pues, en esas condiciones, cree que habrá "mejor tranquilidad para los inversores y para el empleo". En todo caso, ha dicho que prefiere realizar valoraciones a "hechos consumados" y "en función de esas medidas" que pueda plantear el nuevo Ejecutivo. "No vamos a descalificar a nadie mientras no empecemos a trabajar y veamos las medidas concretas", ha aclarado, recordando además que "hoy en día son ideas que están en un documento". "Vamos a ver cuáles son las que van para adelante", ha dicho.

Las empresas ‘low cost’ de la seguridad empeoran las condiciones de trabajo

CCOO y UGT lamentan que no se haya mejorado en temas laborales para los vigilantes de seguridad

Las empresas de bajo costes (low cost) del ámbito de la seguridad privada están empeorando las condiciones de trabajo de los vigilantes de segudad. Así lo aseguran El Faro CCOO y UGT que lamentan que se haya perdido un año para hacer mejoras para este colectivo.

CCOO destacó que la situación para estos profesionales está estancada. Subrayó que hay vigilantes de seguridad que precisan de una formación aún más específica que debe proporcionar la empresa cuando asume nuevos contratos y que no reciben esos cursos, por lo que no tienen una especialización que precisan para hacer de forma adecuada su trabajo. Además, el sindicato subrayó que muchos vigilantes de seguridad no están cobrando su parte de la bonificación a la Seguridad Social. Resaltó que esto repercute negativamente en la economía de la ciudad. CCOO remarcó que contar con un 8% más en tu sueldo es mucho para los trabajadores y que implica también una mayor capacidad adquisitiva para hacer compras o consumir, por lo que toda la ciudad se ve afectada cuando las empresas no abonan su parte de la bonificación a los trabajadores.

Pago de bonificación También indicó que en un estudio realizado hace tres años se indicaba que Melilla dejaba de ingresar 1,5 millones de euros por esos impagos que hacían las empresas, que suelen ser foráneas y cuyos beneficios acaban repercutiendo en otras ciudades. Lamentó que no se haya puesto fin a este tema porque las empresas se aprovechan de los beneficios fiscales, pero no devuelven esta parte tan importante a los empleados.

UGT: un cambio de norma Desde UGT se lamentó el gran número de agresiones que están recibiendo los vigilantes de seguridad en toda España. En Melilla también se registran, por ejemplo, en el centro de reforma donde se produjo una en la semana de antes de Navidad. El sindicato aseguró que en la ciudad hay empresa que dan un mejor servicio que otro a sus empleados, pero lo cierto es que hace un balance negativo de cómo está la seguridad privada a nivel general en todo el país. Para UGT, sin el reconociento de que los vigilantes, durante su trabajo, son autoridad, no van a estar seguros ni jurídicamente ni a nivel físico o personal. Destacó que hay que hacer un nuevo reglamento de la seguridad privada para recoger nuevas formas de trabajo de estos profesionales y garantizar su seguridad, incluso, con chalecos anti puñaladas como material, en determinados destinos de trabajo.

En cuanto a Melilla, UGT dice que no hay buenas o malas empresas, sino que todas deben cumplir con su obligación y algunas no lo hacen. Indicó que habido vigilantes sin su uniforme y es algo que debe proporcionar la empresa según el convenio. También se ha producido la pérdida de pagas completas que tienen que revisarse por parte de los comités de empresa. Pero lo cierto es que en Melilla la situación sigue igual que en el pasado año.

Vigilar a la empresa Por otro lado, el sindicato comentó que una forma de controlar que las empras ‘low cost’ no se hagan con contratos es que se vigile que las cuentas salen, es decir, que el precio ofertado no sea tan bajo que apenas se cubran los servicios que tiene que dar porque esa rebaja la pagan los trabajadores. Subrayó que cuando se baja el precio para intentarse llevarse un contrato se puede buscar el ahorro por otro lado, como los uniformes o los equipos de seguridad (EPI).

Además, desde UGT se subrayó la necesidad de que la Administración o cualquier otra empresa que contrate a una dedicada a la vigilancia de seguridad observe y vigile que se está cumpliendo con la ley por parte de esta otra empresa y que los trabajadores no están sufriendo la falta de financiación de un determinado servicio por ir a la baja por el contrato.

GRANADA: Roba vehículo y falsifica matrícula un reclamado por dos juzgados

Resultado de imagen de SUCESOS SPVUn hombre de 44 años, vecino de Pinos Puente (Granada) y sobre el que pesaban dos órdenes de búsqueda, detención e ingreso en prisión de dos juzgados, ha sido detenido como supuesto autor de un delito de hurto de uso de vehículo a motor y un delito de falsificación de placas de matrícula.


Según ha informado este miércoles la Guardia Civil, la sustracción del vehículo se produjo el pasado día 2 de enero por la mañana. El propietario del turismo se bajó junto a una panadería de Pinos Puente para comprar el pan y no tuvo la precaución de coger las llaves de su coche y cerrar la puerta, pensando que tardaría menos de un minuto. Mucho menos tiempo tardó el ahora detenido en aprovechar el descuido, montarse en el vehículo y huir con él.

Al día siguiente una patrulla de la Guardia Civil localizó al hombre y lo detuvo al saber que dos juzgados ordenaban su detención y su ingreso en prisión. Una vez detenido la Guardia Civil encontró las llaves del coche sustraído el día anterior en Pinos Puente en uno de sus bolsillos. Poco después los agentes localizaron el vehículo robado en un lugar próximo a donde se había producido la detención y comprobaron que el arrestado había modificado el primer número y la primera letra de las placas de matrícula del coche para evitar ser detectado.

La pasividad de Interior deja sin vigilantes ni guardias civiles una veintena de cárceles

"Marlaska debe garantizar la seguridad, no solo de los internos y sus familiares sino también de los propios funcionarios que trabajamos allí", denuncian desde el sindicato Acaip

La seguridad de los centros penitenciarios de la Comunidad de Madrid, Castilla-La Mancha y Extremadura está ahora mismo mermada. El Ministerio del Interior no ha sustituido todavía al medio millar de vigilantes que abandonaron su puesto en estas prisiones el pasado 31 de diciembre, tras la finalización del contrato que su empresa (Ombuds) mantenía con la Administración.

La ausencia de mercantil que sustituya a Ombuds, que quebró y dejó una elevada deuda que tiene que asumir ahora su sucesora, se extenderá hasta el próximo 31 de marzo, cuando el departamento dirigido por Fernando Grande-Marlaska resolverá previsiblemente el concurso convocado para nombrar una nueva responsable de la seguridad de los centros penitenciarios de las tres comunidades autónomas mencionadas. A pesar de que el problema de Ombuds era conocido por la Secretaría de Estado de Seguridad del Ministerio desde el pasado verano, cuando la sociedad ya daba claras señales de que no tenía otro camino que la suspensión de pagos, el Gabinete de Coordinación y Estudios —dirigido por el comisario de la Policía Nacional José Antonio Rodríguez González, conocido como 'Lenin' por su histórica cercanía con el PSOE— no tomó ninguna medida para prevenir el contratiempo que se le venía encima.

Ni un procedimiento de emergencia que sirviera para conceder el servicio a otra empresa, ni un adelanto de los plazos de convocatoria ni nada. El equipo de Rodríguez González optó por la pasividad, lo que derivó en que desde el pasado 1 de enero y hasta el próximo 31 de marzo no haya seguridad en los citados centros penitenciarios más allá de los funcionarios de prisiones —que no son reconocidos como autoridad— o de algunos guardias civiles que convivían ya con los vigilantes cuando estos últimos hacían su labor en las cárceles. Para tratar de poner un parche a la situación, Interior ha decidido que las plazas de los vigilantes sean temporalmente cubiertas por miembros de la Guardia Civil en situación de comisión de servicio. Pero tampoco en este extremo ha sido previsor el departamento dirigido por Marlaska. La Dirección General del instituto armado envió un correo electrónico la última semana de diciembre para solicitar personal de forma eventual. Este llamamiento se resolverá el próximo 15 de enero, momento en el que los agentes que hayan presentado su propuesta se harán cargo de la tarea. Mientras llega ese día, la incertidumbre en las prisiones es total. Los guardias civiles aún no se han incorporado y los vigilantes tampoco están en sus puestos, dado que los abandonaron el pasado 31 de diciembre, con lo que existe un vacío en las plazas.

La seguridad de presos y funcionarios Las tareas que hasta el momento hacían los vigilantes y ahora se reparten entre los escasos agentes que aún hay y los funcionarios de prisiones son el control del circuito cerrado de cámaras de televisión, el de acceso de personas, vehículos y mercancías, la vigilancia perimetral (las conocidas como garitas) y el apoyo a las labores de identificación. En este contexto, no es extraño que tanto guardias como funcionarios se quejen. Algunos de los primeros explicaron ayer a El Confidencial que no podían garantizar la seguridad por la escasez de efectivos. Los segundos destacan que hay tareas que ellos no pueden hacer y reclaman una solución urgente. "El ministerio debe solucionar de una vez por todas este problema y dotar de efectivos de las fuerzas de seguridad del Estado la seguridad perimetral de los establecimientos penitenciarios", asegura el presidente del sindicato mayoritario de prisiones, Acaip, José Ramón López. "Debe garantizar la seguridad no solo de los internos y sus familiares, sino también de los propios funcionarios que trabajamos allí", añade.

El portavoz de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), Juan Fernández, por su parte, califica de "caos" la renovación de la vigilancia que está protagonizando Interior. "Está teniendo graves consecuencias", añade. "Las comisiones de servicio no son más que un parche", critica el representante de la asociación mayoritaria. "El Gobierno nunca tenía que haber privatizado la seguridad de las prisiones, porque es un servicio público y da muchas más garantías que lo haga la Guardia Civil", asegura Fernández, que propone que Interior haga uso de los 300 millones reservados en el acuerdo de equiparación para meter agentes de reserva en este tipo de tareas. Según fuentes de la Guardia Civil consultadas por El Confidencial, harían falta al menos 250 guardias civiles para sustituir a los vigilantes de seguridad mientras sale la nueva adjudicación. Sin embargo, añaden que Interior facilitará algo más de un centenar de comisiones de servicio para derivar agentes a los centros penitenciarios afectados. Desde el ministerio, no explican cómo van a cubrir en concreto el déficit hasta el 31 de marzo, día en que debería resolverse el concurso definitivo.

Esta última fecha, sin embargo, también está en el aire, ya que la adjudicación podría quedar desierta, como ocurrió con la última. La elevada deuda que dejó Ombuds es un hándicap difícil de asumir para cualquier mercantil del sector. Hasta una unión temporal de empresas tendría complicado hacerse cargo de ese endeudamiento, explican fuentes del ministerio no oficiales, que critican la gestión de Interior en este punto y censuran que ahora sea el contribuyente el que tenga que volver a asumir la factura de la falta de previsión, ya que las comisiones de servicio de los guardias civiles costarán alrededor de 60 euros por día y por agente.

7 de enero de 2020

Los guardias civiles avisan: "No garantizamos la seguridad en las prisiones"

Los agentes reciben el encargo de sustituir a medio millar de vigilantes privados que se han quedado sin empleo por la falta de previsión de Interior ante la quiebra de Ombuds

Decenas de guardias civiles han recibido el encargo de asumir la seguridad de las prisiones de la Comunidad de Madrid, Castilla-La Mancha y Extremadura. El Ministerio del Interior les encomendó esta tarea después de que quebrara la empresa de seguridad Ombuds, que hasta el pasado 31 de diciembre tenía la responsabilidad de asumir el trabajo en cumplimiento de la adjudicación del concurso público, y de que ninguna mercantil se presentara a la nueva licitación para sustituir a esta sociedad, que no tenía capacidad para hacer frente a las nóminas de sus empleados durante más tiempo.

Los 500 vigilantes de seguridad de Ombuds, cuya esperanza solo pasaba por que alguna empresa se presentara al concurso y les subrogara, ya se han quedado en paro como consecuencia de la mencionada quiebra de la mercantil y de la licitación desierta. De ahí que el servicio tengan que prestarlo los funcionarios de la Guardia Civil, único agarradero que le queda al departamento dirigido por Fernando Grande-Marlaska para sacar adelante una tarea fundamental para mantener el orden en los citados centros penitenciarios. Fuentes del instituto armado no entienden cómo Interior no ha tramitado aún un concurso público de emergencia para que una nueva empresa se haga cargo del servicio, que consideran que no pueden cumplir los escasos efectivos con que cuenta la benemérita para llevar a cabo la tarea. "No podemos garantizar la seguridad", explican con claridad las mencionadas fuentes, que aventuran que no serán capaces de llevar a cabo todos los traslados y conducciones previstos. "Habrá reclusos que no puedan salir de la cárcel", sentencian.

Añaden que el ministerio conocía la situación extrema que sufría Ombuds desde el pasado verano, pero que no hizo nada para remediar la salida de medio millar de vigilantes que se venía encima si las autoridades no ponían remedio. Ven incluso la 'mano negra' del máximo responsable del Gabinete de Coordinación y Estudios de la Secretaría de Estado de Seguridad, el comisario José Antonio Rodríguez González, conocido en la Policía Nacional como 'Lenin' por su histórica cercanía al PSOE. Su figura es clave para el entendimiento entre las dos principales fuerzas de seguridad del Estado y las fuentes consultadas consideran que ha utilizado su cargo para perjudicar a la Guardia Civil en este punto y en otros.

Esta no es la primera vez que los agentes del instituto armado se hacen cargo de las tareas de seguridad de las prisiones de la Comunidad de Madrid, Castilla-La Mancha y Extremadura. Durante el proceso de concurso de acreedores, Ombuds dejó de pagar a sus trabajadores durante tres meses, lo que provocó que estos dejaran de hacer horas extra, una situación que obligó a la Guardia Civil a asumir parte de las funciones encomendadas a los vigilantes en el marco del concurso público que ganó la mercantil de seguridad. Los agentes del instituto armado que han asumido la seguridad de las mencionadas prisiones lo harán al menos hasta el próximo marzo, fecha en la que se resolverá el nuevo concurso que ha convocado el Ministerio del Interior, que sigue los cauces habituales y no recurre a tramitaciones de emergencia, como reclamaban las fuentes mencionadas. Desde el departamento dirigido por Marlaska, prefieren no hacer declaraciones sobre este asunto.

El hecho de que sea la Guardia Civil la que asuma las funciones de los vigilantes es algo que ya preveían algunas asociaciones profesionales del cuerpo. No en vano, las tareas de las que se encargaron los empleados de Ombuds las hacían antes miembros del instituto armado y funcionarios de prisiones, que ahora también han vuelto a encargarse de algunas de ellas. En concreto, la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ya advirtió a la Secretaría de Estado de Seguridad de que la corporación no contaba con efectivos suficientes para asumir estas funciones. La dirección nacional de la organización sindical propuso, de hecho, que Interior destinara los 300 millones que contempla el acuerdo de equiparación salarial para incorporación de personal de reserva a este cometido. Un informe de AUGC detallaba que este montante se podía dedicar a pagar a guardias civiles en la reserva para que estos trabajaran en la vigilancia de prisiones, una tarea asumible para estos funcionarios, y para determinadas tareas de violencia de género. La asociación argumentaba que era más económico que contratar vigilantes. Interior tampoco hizo caso de esta recomendación.

LA RIOJA: La policía denuncia a dos empresas de seguridad por intrusismo en Logroño y Alfaro

La cuantía de las sanciones asciende entre los 30.001 y los 600.000 euros para las empresas y en el caso de las personas físicas entre los 6.001 a los 30.000 euros

Agentes de la Policía Nacional de La Rioja han propuesto para sanción a dos empresas que no están autorizadas como empresas de seguridad por la Direccion General de la Policía para desempeñar funciones de vigilancia; además, tampoco estaba habilitado el personal contratado por dichas empresas.

De abril a julio En el mes de abril, se contrataron los servicios de una empresa de seguridad para prestar trabajar en un Mercado de Artesanía que se desarrollaba en Semana Santa en Logroño. Los agentes en su actividad inspectora, detectaron irregularidades tanto en la empresa de seguridad como en el personal contratado. Con los datos recopilados se inició una investigación, averiguándose que la empresa carecía de autorización y el vigilante de su correspondiente habilitación por lo que se inicio un procedimiento sancionador. En el mes de julio fue contratada una empresa de seguridad así como vigilante de seguridad para dar servicio de seguridad en las piscinas municipales de Alfaro, la Unidad Territorial de Seguridad Privada en sus labores de inspección, descubrió que la empresa carecía de autorización y el vigilante de su correspondiente habilitación por lo que fue propuesto para sanción.

En ambos casos los hechos detectados, son constitutivos de intrusismo profesional e infringen la normativa recogida en la Ley de Seguridad Privada, por lo que la Unidad Territorial de Seguridad Privada ha tramitado los correspondientes procedimientos sancionadores dirigidos a la Delegación del Gobierno en La Rioja, competente para su sanción. Las sanciones por estos hechos oscilan entre los 30.001 y los 600.000 euros y pueden conllevar la inhabilitación para el ejercicio de su actividad mercantil. En el caso de las personas físicas no habilitadas que los presten, la cuantía de las sanciones por intrusismo es desde los 6.001 a los 30.000 euros.

80 inspecciones La Unidad territorial de Seguridad Privada ha sancionado a estas empresas en base al cumplimiento de la Ley 5/2014 de 4 de abril de Seguridad Privada, la cual «reserva en exclusiva a empresas autorizadas por el Ministerio del Interior la contratación y al personal habilitado la prestación de los servicios de vigilancia y protección respectivamente». La Policía Nacional ejerce la competencia exclusiva en el control de las entidades y servicios privados de seguridad, vigilancia e investigación, así como de su personal, contando para la realización de estas funciones con Unidades especializadas de Seguridad Privada.

Los agentes destinados en esta la Jefatura Superior de Policía de La Rioja han realizado durante el pasado año 80 inspecciones a empresas y personal que presta estos servicios en La Rioja, siendo uno de los objetivos detectar el intrusismo en este sector. En relación a los hechos sucedidos, la Unidad territorial de Seguridad Privada de la Jefatura Superior de La Rioja ha sido reconocida y ha recibido un agradecimiento por parte del sector de la seguridad privada ya que de esta forma se contribuye a una mejora en la calidad de los servicios y reconocimiento de la profesionalidad del sector.

ASTURIAS: El sector de seguridad privada se concentrará para pedir más protección jurídica

Desde el sector lamentan que tanto usuarios, como empresas y Gobiernos permanezcan «impasibles» ante el cada vez mayor número de agresiones sufridas

Los sindicatos representativos del sector de la seguridad privada han convocado para este miércoles una concentración para este miércoles 8 de enero a las 12.00 horas ante Delegación de Gobierno para exigir una mayor protección jurídica y elementos de autoprotección.

Desde el sector lamentan que tanto usuarios, como empresas y Gobiernos permanezcan «impasibles» ante el cada vez mayor número de agresiones sufridas por los vigilantes de seguridad privada por el simple hecho de realizar su trabajo. Por eso quieren reclamar al Gobierno central que obligue a las empresas a dotar de mayores elementos de autoprotección a los trabajadores. Así mismo reclaman una mayor seguridad jurídica para los mismos, según informa Europa Press.

6 de enero de 2020

El TC reconoce el derecho de un trabajador a quejarse de su empresa

El empleado fue despedido tras quejarse de sus condiciones laborales

El Tribunal Constitucional ha declarado nulo el despido de un enfermero de un centro de día para personas dependientes que se quejó ante el Ayuntamiento de deficiencias en su empresa, que gestionaba la residencia, al estimar que hubo una "injustificada limitación" de su derecho a la libertad de expresión.

En una sentencia publicada este lunes en el Boletín Oficial del Estado (BOE), el Constitucional señala que, al exigir que las críticas no trascendieran más allá de la empresa, se produjo un "claro vaciamiento del contenido" de ese derecho fundamental, haciendo que cediera ante un "deber de lealtad" a la empresa que no se ajusta al sistema constitucional de relaciones laborales. El derecho a la libertad de expresión otorga a la personas el poder de expresar ideas y opiniones "libremente", siempre que se haga de forma respetuosa con los límites constitucionales, recuerda el Constitucional al dar amparo al enfermero y anular una sentencia previa del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco.

De acuerdo con la resolución del tribunal de garantías, dictada en noviembre, el trabajador formuló sus quejas en primer lugar a su propia empleadora -Clece- y, cuando fueron desatendidas, se dirigió al Ayuntamiento de Baracaldo, que había adjudicado a la citada empresa la gestión del centro de día La Paz. El TSJ declaró el despido "improcedente" porque faltó un expediente disciplinario previo y concreción en la carta de despido y no se acreditaron los hechos objetivos que llevaron a rescindir el contrato, pero rechazó que fuera "nulo" al estimar que no se había vulnerado el derecho a la libertad de expresión, extremo que ahora corrige el Constitucional.

Según el TSJ, al plantear sus reivindicaciones por el "cauce inadecuado" y acudir al Ayuntamiento con denuncias que no han quedado acreditadas se causó a la empresa un "perjuicio injusto" que no puede justificarse en el ejercicio a la libertad de expresión, pero el Constitucional ve esos argumentos "inadmisibles". En opinión de este tribunal, "el que las reivindicaciones laborales formuladas pudieran tener mayor o menor fundamento" no es óbice para determinar que se vulneró un derecho fundamental del trabajador. "La celebración de un contrato de trabajo no implica, en modo alguno, la privación para una de las partes, el trabajador, de los derechos que la Constitución le reconoce como ciudadano, así como que la libertad de empresa (art. 38 CE) no legitima que los trabajadores hayan de soportar limitaciones injustificadas de sus derechos fundamentales y libertades públicas", explica.

Se recuerda en la sentencia que las quejas se circunscribían a los problemas que tenía el enfermero para desempeñar sus funciones, derivados, principalmente, de la carencia de material sanitario y de otra índole, y que no hay constancia de que utilizase "expresiones ultrajantes u ofensivas" que pudieran poner en tela de juicio la ética o prestigio profesional del empleador. Prueba de ello es que, al ser sancionado, en ningún momento se le reprochó el tono duro, agresivo o inapropiado de sus expresiones, sino tan solo la deslealtad a la empresa que le había contratado, añade.