La Unidad Central de Seguridad Privada (UCSP) de la Policía Nacional ha modificado su plan estratégico Red Azul, que establece las pautas de colaboración con la seguridad privada, para mejorar la relación con el sector y el intercambio de información.
La principal intención del cambio es simplificar este plan sustituyendo los nueve programas de los que constaba hasta ahora por únicamente dos. Red Azul pasa así a contener únicamente los programas “Gestión” y “Opera”. En el primero de ellos se enmarcan los procedimientos de tipo administrativo, mientras el programa Opera –de corte operativo, como indica su nombre– tiene como cometido llevar a cabo una colaboración más directa a través, entre otras, de la sala del 091 o las unidades territoriales de seguridad privada.
La principal intención del cambio es simplificar este plan sustituyendo los nueve programas de los que constaba hasta ahora por únicamente dos. Red Azul pasa así a contener únicamente los programas “Gestión” y “Opera”. En el primero de ellos se enmarcan los procedimientos de tipo administrativo, mientras el programa Opera –de corte operativo, como indica su nombre– tiene como cometido llevar a cabo una colaboración más directa a través, entre otras, de la sala del 091 o las unidades territoriales de seguridad privada.
Además de estos programas, Red Azul se basa en otros dos “pilares”, como explicó el inspector José Antonio Gómez, jefe de Relaciones Institucionales de la UCSP, en una presentación dirigida a directores de Seguridad. Uno de ellos es el plan “Informa”, a través del que se da difusión sobre noticias de interés general o sectorial y se envían informes y boletines a los profesionales adscritos a Red Azul, y el otro es “Vigila”, destinado al personal de vigilancia. “Vamos a desarrollar una nueva aplicación para dar difusión de noticias de interés y formación a los vigilantes de seguridad. También difusión de informes operativos y reconocimientos para ellos”, anunció respecto a este último.
El inspector informó también de que la UCSP ampliará el plan estratégico “Segurpri”, que actualmente se divide en dos programas, MIRA (basado en cuatro ejes de actuación: mejorar la gestión, impulsar la operativa, reforzar el marco normativo y aumentar la colaboración) y PIENSA (Programa de Impulso Estratégico Nacional para la Seguridad Actual). A lo largo de este año, la UCSP implantará adicionalmente el programa ACTUA para avanzar en el principio de complementariedad de la seguridad privada con la pública. Esta iniciativa incidirá en la “proactividad, la colaboración, el compromiso y la especialización” del sector, esbozó Gómez.
Formación antiterrorista El anuncio se produjo en una jornada formativa organizada por la UCSP sobre autoprotección y actuación en atentados terroristas dirigida a los directores de Seguridad. El encuentro forma parte del deseo de la Policía Nacional de compartir conocimientos en diferentes materias con los profesionales del sector. El inspector jefe David Bravo, responsable de la Sección Operativa de Colaboración de la UCSP, explicó el contenido de la Instrucción 6/2017 de la Secretaría de Estado de Seguridad, por la que se imparten recomendaciones en materia de autoprotección y criterios de actuación ante la comisión de atentados terroristas. Concretamente se refirió a la segunda parte de esta disposición, dirigida específicamente al personal de seguridad privada.
Tal como recordó el inspector jefe Bravo, la Instrucción consta en este apartado de ocho puntos con recomendaciones para los profesionales de la seguridad, entre las que destacó “la necesidad de mantener a los vigilantes formados y actualizados, especialmente aquellos que prestan servicio en infraestructuras críticas, terminales de transporte, centros y áreas comerciales y en lugares de gran afluencia de personas”. Otras indicaciones que contiene el texto son la importancia de conocer los planes y medidas de seguridad de las instalaciones en las que prestan servicio, guardar una especial atención a los controles de accesos del tipo que sean, dar a conocer a los vigilantes los planes de seguridad “en la medida que sea conveniente” y conocer la instalación y los tipos de incidentes que se puede encontrar el personal. Igualmente, aconseja tener capacidad de comunicación inmediata con los responsables del departamento de Seguridad, así como mantener una comunicación directa y permanente con la central receptora de alarmas en caso de incidente.
Bravo también ofreció algunas recomendaciones en caso atentado. “Lo primero”, apuntó, “es comprobar que realmente se está produciendo” y, en caso afirmativo, el vigilante no debe acercarse al foco sino comunicárselo al centro de control. Seguidamente ha de activarse el protocolo del establecimiento para atentados, transmitir la alerta a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad (FCS), comprobar si hay un riesgo añadido, desalojar a través de vías seguras y, una vez que lleguen las FCS, seguir sus instrucciones.
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